El servicio de Oncología utiliza una antigua bomba de cobalto para los tratamientos por radiofrecuencia. Este tipo de máquinas ya fueron reemplazadas por equipos más prácticos y eficientes, y en pocos años las pastillas radiactivas que necesita dejarán de fabricarse.
Todas las actividades organizadas por el ministerio que se desarrollaron la semana pasada y que finalizan hoy se realizaron en el hospital Heller. Imagino que el señor ministro debe sentir vergüenza de hablar de cáncer en el Castro Rendón.
Es urgente la renovación tecnológica y la puesta en marcha de nueva aparatología para poder brindar una atención de calidad ofreciendo un abanico más amplio de tratamientos.


