El problema de tener un perro que sea diabético

Hay que cuidar su alimentación y estar atentos a los síntomas.

La diabetes en los perros está muy relacionada con el sobrepeso canino y cada vez se da con mayor frecuencia. Esta dolencia les impide aprovechar la glucosa de los alimentos, algo esencial para el buen funcionamiento de sus órganos. Concretamente, un perro diabético es el que no produce en el páncreas la cantidad de insulina suficiente o su cuerpo le impide aprovecharla de modo correcto.

La insulina es una hormona importante, ya que permite que la glucosa de los alimentos entre en las células, lo que posibilita al organismo funcionar de forma óptima. Además, ayuda a transformar la comida que el animal ingiere en nutrientes que puedan servir para sus músculos y órganos.

El principal responsable de estas alteraciones es el sobrepeso. Un estudio realizado por Animal Friends, una empresa europea especializada en seguros para perros y gatos, concluye que la cifra de canes con diabetes se multiplicó por nueve en los últimos cinco años. “El sobrepeso es la razón principal que explica el dramático aumento de la diabetes entre los perros, y mucha culpa tiene la mala alimentación que muchos reciben, no controlada por los veterinarios y, muchas veces, basada en sobras de comida”, manifiestan los especialistas. Al igual que ocurre con los humanos, el sobrepeso trae consecuencias preocupantes. Los obesos pueden desarrollar el llamado síndrome metabólico, una dolencia que funciona como un interruptor e incrementa el riesgo de que el animal padezca diabetes y problemas de corazón. Los perros con esta patología obligan al páncreas a trabajar a un ritmo superior para controlar la cantidad de glucosa de su organismo. Y no sólo eso: a medida que la obesidad crece, son menos capaces de metabolizar el azúcar y las grasas que ingieren, por lo que reducen su capacidad de mantenerse o recuperar el peso ideal.

La diabetes es una enfermedad crónica que el perro padecerá a lo largo de su vida y necesitará vigilancia veterinaria de forma regular, ya que la falta de insulina puede causar, entre otros problemas, un mal funcionamiento del corazón. Otros trastornos que desencadena son anomalías en el sistema circulatorio e incluso hasta algunos tipos de cegueras. ¿Síntomas? Orina más de lo habitual, aumenta el hambre y la sed, y pierde peso. Si a tu perro le pasa esto, andá al veterinario y hacé los análisis para confirmar o descartar la diabetes.

Orina más seguido: Si tu perro orina más de lo habitual, tiene mucha hambre y baja de peso, consultá.

cada animal enfermo es un caso especial

Por Sergio Gómez (veterinario)

La diabetes es una alteración del metabolismo de los hidratos de carbono que cursa con hiperglucemia. La insulina, que es la responsable de introducir la glucosa en la célula, no está y por lo tanto aumenta en sangre. Según su etiología, hay dos tipos de diabetes: 1 y 2. En la primera, el insulinodependiente se da en cachorros y animales menores de 6 años, que bajan de peso muy rápido, toman mucha agua y se enferman de cataratas. Respecto de la segunda, se da en perros (y gatos) mayores de 7 años y más en hembras. Los animales son obesos y toman mucha agua también. La mejor dieta para el perro diabético es arroz o pastas, zapallo, zanahoria, pollo o pescado y acelga. La inyección de insulina se da en el desayuno, la segunda dosis en el almuerzo y la tercera en la cena. Cada perro requiere un tratamiento individual y hay que medirles la glucemia todos los días. En el caso de las hembras, se aconseja la castración.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído