Hay que pasar el invierno

No llegó, y cuánto más demore en hacerlo, mejor. El invierno pinta difícil en una Argentina que siempre anda remontando la cuesta con sus caballos cansados.

Este invierno seguramente marcará buena parte del destino del gobierno de Mauricio Macri, que ya se aventuró a fantasear con la posibilidad de la reelección.

El Gobierno corre riesgos de quedar bizco. Con un ojo en la disparada del dólar (que ayer volvió a cerrar con una suba récord de 20,84 pesos), y la otra en el impacto del tarifazo, el sueño reeleccionista de Macri va a tener que fraguarse sin siquiera cerrar los ojos para dormir.

Pero el presente de la crisis es más severo que cualquier fantasía; encima el gobierno juega en el peor de los escenarios con una inflación que se dispara y cuyo horizonte parece bastante lejano de aquel 17% imaginado por Cambiemos para el presente año.

La gran pregunta es hasta dónde está dispuesto a jugar Macri con el bolsillo de los argentinos. La quita gradual de los subsidios a las facturas de servicios públicas es un imperativo de las urgencias por bajar el déficit fiscal, pero el costo del raro gradualismo que se propuso el gobierno parecería descalibrado, así como sus consecuencias.

El invierno no solamente va a helar los huesos, sino que ya congeló los bolsillos con los aumentos de los servicios básicos y una inflación que se robustece sin parar.

Durante el gobierno de Frondizi, el extinto Álvaro Alsogaray alentaba a pasar el invierno en medio de una crisis profunda.

El invierno pasó y los resultados son conocidos. ¡Ojalá ahora sea distinto!

Tarifazo, suba del dólar e inflación, las tres estaciones del viacrucis que padecen los argentinos.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario



Lo Más Leído