La depresión puede aparecer en el perro

El trato de su dueño y el ambiente que lo rodea afectan directamente al estado de ánimo del pichicho.

La idea de que el perro es el mejor amigo del hombre lo expone como un animal excesivamente sentimental. Por ende, las emociones pueden afectarlo y es capaz de percibir todo lo que ocurre a su alrededor, una capacidad muy particular y propia de este tipo de mascotas. Así como reciben energía desde el exterior, la asimilan de determinada manera, razón por la cual su estado de ánimo no es para nada constante.

Las principales causas de la depresión en un perro están siempre ligadas al trato que le da su dueño.

Aunque esto pueda sonar duro, vale decir que el estado de ánimo de un animal doméstico siempre está orientado en función del buen o mal trato que recibe por parte de su tutor. La depresión canina suele perjudicar muchísimo a nuestro animal y es por ello que en el trato debemos ser muy cuidadosos.

La idea es mimar al animal pero no excedernos, ya que a veces nuestra rutina o nuestras obligaciones nos alejan aunque sea un poco de nuestra mascota y esto el perro lo siente mucho. También el espacio es clave: si es amplio, le da al animal sensación de libertad y relajación, lo cual colabora muchísimo respecto de su estado de ánimo.

Si no contamos con un espacio amplio para que el can se mueva, debemos ser muy cuidadosos y sacarlo a pasear de manera cotidiana. Además, el entorno debe ser amigable y tranquilo ya que los ruidos suelen atentar contra el estadio emocional del perro, al igual que los problemas interpersonales entre los integrantes del hogar.

En caso de que el perro entre en depresión, lo primero que hay que hacer es chequear todas estas condiciones y corregirlas para que, día a día, vuelva a sentirse cómodo y así recobrar su plenitud emocional.

Si nuestra mascota continúa presentando inconvenientes, será preciso consultar con un profesional para saber a ciencia cierta qué está ocurriendo.

Signos y tratamientos. Por Sergio Gómez (veterinario)

Es fácil darse cuenta cuando los perros sufren depresión porque su conducta cambia: están desanimados, no comen, duermen más, no quieren jugar y se aíslan. Pero hay que tener cuidado porque, si bien normalmente la depresión se manifiesta luego de un cambio significativo en su rutina, también puede ser porque sufra de alguna enfermedad, por lo cual es importante acudir al veterinario para que lo revise y diagnostique la causa de la depresión.

Para ayudar a tu mascota, hay veces que basta con dedicarle más tiempo interactuando: buscá juegos que le gusten y la estimulen, sacala a pasear todos los días un rato, enseñale órdenes útiles como sentarse y quieto, incluso ayuda darle más afecto. Cuando todo esto no alcanza, se recurre a medicamentos antidepresivos, siempre recetados y realizando un seguimiento por veterinarios especializados en comportamiento animal, ya que su mal uso puede ser contraproducente.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario



Lo Más Leído