Llantos
Neuquén > Ni bien terminó la lectura de los jueces de la Sala Penal del TSJ, los familiares de las víctima del derrumbe del supermercado rompieron en llanto. La mayoría se retiró en silencio sin poder expresar su dolor por la determinación de liberar a los tres imputados pero algunos acompañantes y sus abogados sí lo hicieron.
Afuera del recinto, Inés Quinteros, mamá y suegra de dos de las víctimas del derrumbe, afirmó que continuarán luchando. “Esta libertad es para proteger a los imputados, que gozaron de un tratamiento VIP. No tenemos credibilidad en esta Justicia. A mí no me aceptan como querellante y me obligan a ser patrocinada por alguien que yo no quiero, porque no quieren una querella fuerte que haga contrapeso, esto demuestra la connivencia entre el juez de primera instancia y los vocales del TSJ”, señaló la mujer.
Al mismo tiempo, Gustavo Lucero, abogado de varias de las víctimas y miembro querellante, manifestó su indignación por el fallo: “Tenemos que rogarle a Dios que no se fuguen y, si pasa, es entera responsabilidad de Graciela Martínez y Oscar Massei”, dijo.
La principal medida que tomarán los abogados de las familias es presionar para que no se dilate la etapa de instrucción y que se eleve a juicio la causa cuanto antes.
Cuando los jueces salían de la sala, una señora perteneciente a una asociación de lucha contra la impunidad les reclamó a viva voz a los jueces que expliquen por qué dejaron en libertad a los tres imputados por el derrumbe y no tomaron la misma decisión en el caso del policía Claudio Salas, acusado de asesinar de un balazo en la nuca al joven Braian Hernández cuando iba en un auto con sus amigos. No obtuvo respuesta.


