Si el produc-tor no sabe cuánto le van a pagar su fruta, endeudarse podría significarle un quebranto.
Temporada a temporada, gobierno tras gobierno, han maquillado la situación. Subsidios, disposiciones impositivas, para el sector laboral. Pero del predio base, sostén, referencial, bien gracias. Ayer, el Banco de la Nación y el Ministerio de Agroindustria ampliaron las líneas de asistencia financiera a tasa subsidiada para productores de peras y manzanas en Río Negro y Neuquén. Obviamente, los productores lo ven con ojos expectantes. Pero si el productor no sabe cuánto le van a pagar su fruta, endeudarse podría significarle un quebranto. Entonces el punto principal para el sector es que primero se acuerde un precio para la pera y la manzana que le cubra al productor el costo y le dé su ganancia.
Algunos pretenden $1,50 la fruta para industria y $5 la fruta en fresco puesta en galpón de empaque. Otros marcan una base de $3. La idea es una: ponerle precio a la fruta antes de que se inicie la temporada.


