Las Grutas > Los barcos abandonados en la ría de San Antonio Oeste no dejan de fascinar a los turistas. Posarse al lado de ellos para tomarse fotografías es una imagen que se repite cada día, cualquiera sea la estación.
Son media docena de enormes embarcaciones que años atrás navegaron las aguas del golfo San Matías en busca de las riquezas que ofrece el mar y ahora permanecen encalladas al lado del muelle de pescadores, que el ingenio popular bautizó como el “cementerio de barcos”.
La mayoría de ellos están sumidos en causas judiciales, por lo que no pueden ser movidos hasta tanto se resuelva la cuestión de fondo. Al menos dos de las naves llegaron de la Unión Soviética cuando existía ese Estado. Pero al desintegrarse el país a principios de la década del 90 quedaron sin bandera, y sumado a reclamos impositivos fueron interdictos hasta que se aclare la situación, lo que nunca ocurrió. Por eso las autoridades resolvieron en su momento estacionarlos en el lugar y esperar una resolución. Pero pasaron los años y nunca hubo un dictamen al respecto, por lo que siguen allí y ya forman parte del paisaje.
Los memoriosos recuerdan que cuando los ubicaron en el sitio estaban equipados para navegar. Sin embargo, con el correr del tiempo, desconocidos ingresaron y se fueron llevando poco a poco instrumentos y artefactos que encontraron de valor.
No pocos vecinos opinan que esa flota con cierta expresión fantasmal no es más que una pila de chatarra que desluce el sector, por lo que consideran que deben ser retirados de allí.
De todas maneras, para los visitantes, es toda una atracción. De hecho, se puede ver a muchas personas que pasean por San Antonio para llevarse recuerdos fotográficos al lado de las enormes moles oxidadas.
Hace algunos años uno de los navíos que se encontraba en el lugar, el Don Félix fue trasladado y hundido frente al balneario Las Grutas. Fue la primera pieza del Parque Submarino destinado al buceo deportivo que tiene gran éxito, debido a que es muy visitado por amantes de la disciplina que llegan de distintas partes del país y el mundo. El proyecto incluye hacer naufragar al resto de los barcos, pero la traba judicial lo impide por el momento.


