La normativa busca proteger los edificios históricos y reducir la proliferación de plagas.
Las palomas forman parte del paisaje urbano en casi cualquier ciudad del mundo. Sin embargo, una visitada ciudad estableció que está prohibido alimentarlas en la vía pública, y hacerlo puede derivar en millonarias multas económicas.
Los excrementos de las palomas tienen un efecto corrosivo, lo que provoca daños en fachadas históricas, esculturas y monumentos centenarios.
Además, las autoridades advierten que la sobrepoblación de aves también representa un problema sanitario, ya que puede favorecer la transmisión de enfermedades y dificultar la limpieza de la ciudad.
La ciudad que prohibió alimentar a las palomas
La prohibición se implementó con el fin de preservar el valor cultural y arquitectónico de Venecia.
Según quedó establecido en la legislación, con el paso del tiempo, la acumulación de residuos de las palomas puede:
- erosionar materiales como mármol, piedra y bronce
- generar manchas difíciles de remover
- producir microfisuras en estructuras
- aumentar los costos de mantenimiento y restauración
Por eso, limitar su alimentación ayuda a controlar su población y reducir estos efectos.
De cuánto es la multa por alimentar palomas en Venecia
El monto empieza en 25 euros pero puede variar según la infracción cometida. En los casos más graves, se podrían pagar hasta 500 euros por no cumplir con la medida.
La ordenanza municipal de Venecia establece que los agentes de seguridad pueden sancionar a cualquier persona que alimente palomas en plazas, calles o puentes.
Venecia, una ciudad que enamora
Venecia es una de las ciudades más emblemáticas de Italia y del mundo, famosa por sus canales, góndolas y su arquitectura histórica única. Construida sobre más de 100 islas conectadas por puentes, destaca por su rico patrimonio cultural y artístico, con joyas como la Plaza de San Marcos y la Basílica de San Marcos.
Considerada un importante destino turístico, Venecia combina historia, arte y tradición, aunque también enfrenta desafíos como el turismo masivo y el cuidado de su frágil estructura urbana, lo que la convierte en una ciudad única y en constante preservación.
Además de su arquitectura y paisajes, la ciudad es reconocida por eventos internacionales como el Carnaval de Venecia y la Bienal de Arte, que la posicionan como un importante centro cultural.
Sin embargo, enfrenta desafíos como el turismo masivo, el aumento del nivel del agua y la necesidad de preservar su delicado patrimonio, lo que ha llevado a la implementación de regulaciones para proteger su entorno histórico y ambiental.
Venecia recibe millones de visitantes cada año: según estadísticas turísticas recientes, la ciudad acogió alrededor de 12,8 millones en 2025. Estas cifras incluyen tanto turistas con estadía como visitantes diarios.
Además, estimaciones más amplias que suman excursiones de un día y otras formas de visitas sugieren que el número total de personas que llegan a la ciudad podría estar entre 25 y 30 millones al año, reflejando la enorme presión del turismo sobre la pequeña ciudad histórica, aunque, también son los viajeros los que aportan a la ciudad que vive prácticamente del turismo.
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