Cuando Osama Bin Laden se unió en 1979 a los "guerrilleros de Dios" que combatían en Afganistán a los soviéticos, fue honrado por ello en Arabia Saudí. Ayudó, con la anuencia de Estados Unidos, a organizar el envío de armas y de combatientes árabes.
Tras la retirada de las tropas soviéticas de Afganistán, Bin Laden volvió a centrar su atención en el emporio financiero de su familia en Arabia Saudí. Su patrimonio alcanzó temporariamente los 300 millones de dólares.
La Guerra del Golfo, tras la ocupación de Kuwait por parte de Irak en 1990, fue otro punto de inflexión en la vida de Osama bin Laden. Criticó el estacionamiento en Arabia Saudí de tropas estadounidenses, lo que lo llevó a un conflicto con la casa real local.
Abandonó el país y vivió durante cinco años en Sudán. En 1996, ante la presión de Estados Unidos, las autoridades de Sudán lo instaron a salir del país.
Bin Laden volvió a Afganistán y se hizo un estrecho aliado de los talibanes. Tras la caída del régimen talibán en 2001, desapareció y desde entonces sólo difundió mensajes de odio desde la clandestinidad.
Pese a que en los ocho años pasados en muchos lugares se formaron grupos locales de Al Qaeda con líderes propios, el papel de Bin Laden en la escena terrorista islámica era indiscutido.
En los dos años anteriores, Bin Laden se refirió también a temas como el cambio climático y la crisis financiera, además de la "guerra santa contra los infieles", lanzada por él mismo. En tanto, tanto él como sus colaboradores más cercanos fueron sorprendidos por las actuales protestas en el mundo árabe a favor de una mayor democracia. (NA)
Te puede interesar...
Noticias relacionadas



