El clima en Neuquén

icon
16° Temp
36% Hum
La Mañana

Solos ante el dolor

La columna de Stamateas. Doctor en Psicología, sexólogo clínico y escritor (www.stamateas.com.ar)

Cuando atravesamos un período de dolor en nuestra vida, por lo general, al principio hay personas a nuestro alrededor que están dispuestas a acompañarnos y brindarnos una palabra o un abrazo. Pero a medida que el tiempo pasa nos encontramos con que tenemos que enfrentar nuestra pena solos. Eso es normal, aunque el sufrimiento nos lleve a pensar: “Ya nadie se acuerda de mí”. Lo cierto es que, para sanar nuestro dolor, es necesario que sea así. Hay una etapa en la que sí o sí vamos a estar “solos con lo que nos pasó”. Lo importante es tener la certeza de que somos capaces de superarla porque tenemos la fortaleza interior de aprender de la dificultad, crecer y fortalecernos para seguir adelante sin darnos por vencidos. Seguramente si te pidiera que hicieras memoria de todas las situaciones tristes que viviste, verías que de todas ellas lograste salir fortalecido. La razón por la que los seres humanos superamos el dolor es que contamos con los recursos internos para hacerlo.

A veces depositamos nuestra confianza en la gente y sentimos que nos fallan porque no actúan como lo esperamos y nos desilusionamos. Es decir, buscamos afuera lo que ya tenemos adentro. Pero nunca deberíamos poner toda nuestra confianza en alguien (ni permitir que los demás pongan toda su confianza en nosotros). Si pedimos algo dos veces y no lo recibimos, lo mejor es liberar a esa persona pensando que no puede hacerlo. Tal actitud nos ahorra sufrimiento innecesario.

Al soltar emocionalmente a alguien a quien le pedimos ayuda y, sea por la razón que sea, no nos la brindó, somos libres para recurrir a otra persona que sí pueda ayudarnos o, lo que es mejor, para descubrir que, aunque nos sintamos tristes, angustiados, confundidos y solos, contamos con la capacidad para sobreponernos. Sólo tenemos que hacer una mirada introspectiva y reconocer nuestros puntos fuertes (que solemos ignorar… hasta que enfrentamos el dolor).

Ningún problema es tan grande como para destruirnos por completo, aunque nos derribe, y nos anule por algún tiempo, no desesperes.

Todos podemos ser traicionados, engañados, abandonados, etc., pero ningún hecho y ninguna persona puede llegar a controlarnos totalmente, si no se lo permitimos. Con esto, no pretendo minimizar el dolor que tal vez hoy estés experimentando, sino guiarte a ver esa situación desde otra perspectiva. Es fundamental recordar en medio de la adversidad que siempre yo, y nadie más que yo, tengo el control de mi vida. Aunque estemos (o nos sintamos) solos.

Nada es más poderoso que la actitud que decidimos adoptar frente a la vida. Nos pase lo que nos pase. Cuando le damos vueltas y vueltas en nuestra mente a la idea de que “la vida es muy dura”, nos colocamos en el “lugar de víctima” que no nos deja reconocer nuestra fortaleza interior y todo lo que somos capaces de hacer. En cambio, cuando escogemos pensar que siempre hay nuevas oportunidades, que lo mejor está por venir, activamos esa fuerza y nos damos cuenta de que todo lo que necesitamos está dentro de nosotros.

Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a [email protected].

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas