Vacaciones entre los desechos
El colegio primario que dirige recibe al 70% de los niños de la meseta y entre ellos está Nicolás, quien fuera atropellado por un camión de Cliba la semana pasada.
La docente asegura que los derechos de los menores del lugar están vulnerados. “Arriba no tienen agua, no tienen centro de salud, no tienen actividades. Vienen en un transporte que pone el CPE. Hasta diciembre tenían con la empresa una deuda desde 2009”, afirmó Yorio.
“Acá al colegio llega de todo –cuenta-. Vienen con mercadería vencida que encuentran en el basural, así que los tenemos que controlar. Una vez encontraron una foto de María Elena Walsh, justo cuando leíamos un texto de ella todas las mañanas. La enmarcamos y la tenemos colgada”.
“Hay mucha hipocresía porque estos temas surgen cuando hay accidentes. Todos sabemos que existe el basural y que la gente revuelve”, criticó.
Aunque reconoció que el tema es complejo, sostuvo que existen medidas coyunturales que se pueden tomar de forma inmediata. “Hay que fomentar la educación, el deporte, la cultura. El municipio podría poner un transporte para llevar a los chicos a una colonia con pileta ¿entre una pileta y el basural, qué te parece que van a elegir?”, se preguntó.
Respuestas y prohibición
“Vamos a tener que buscar una respuesta a esto”, afirmó el secretario de Servicios Públicos Municipal, Julián Villar. El funcionario aseguró que es expresa la prohibición del ingreso de menores al lugar, pero que es difícil hacerla cumplir.
Sobre la posibilidad de tomar medidas más profundas para evitar que los chicos vayan al basural, afirmó que “no es fácil la contención” y reconoció que el Municipio “no tiene una respuesta”. De todas formas, aseguró que se buscará una alternativa para trabajar con las familias.
“Nadie va a negar la realidad de que no debería haber gente haciendo separación de basura de forma casi infrahumana. En eso estamos de acuerdo. Pero por más que esté la prohibición del ingreso de menores es de difícil cumplimiento”, señaló.


