Hasta ahora sólo lo reclamaron Mercedes Lamarca y Juan José Dutto. Una y otro se quejaron de la Justicia Electoral. Ambos protestan porque no creen que los candidatos que aparezcan sonriendo en la máquina de votar estén en paridad de condiciones a la hora de ser elegidos.
La Junta Electoral provincial determinó que en la pantalla se mostrará una cara del candidato por cada lista. Eso es lo que desató la polémica. “A nosotros nos explicaron que habría nueve candidatos en la pantalla, pero habrá en realidad cuatro caritas de Quiroga y seis de Bongiovani, y una de Lamarca, una de Dutto, una de Contardi. Y así…”, se enoja Dutto sin reparar que el sistema virtual recrea lo mismo que el votante se hubiera encontrado en el cuarto oscuro ante un sinfín de boletas de papel.
Las elecciones comunales del 4 de octubre no están exentas de empiojarse en un sinnúmero de dimes y diretes entre oficialismo y oposición porque, entre otras cosas, parece ser ésa la tendencia en el país. Sin embargo, habría que poner unos porotos a favor del debut del sistema hasta hoy mejor dotado para garantizar rapidez y transparencia: el voto electrónico con boleta única, la apuesta modernizadora de Pechi Quiroga.
Claro que el asunto es delicado sobre todo por el marco en el que se da. La Argentina electoral está especialmente sensible y alerta. Basta mirar el Macondo tucumano para comprender que el horno no está para bollos. No es que aquí vaya a haber fraude, nadie lo piensa, pero sí, como siempre, hay y habrá picardías. Por ejemplo, las pensadas para captar el “voto confuso”, que es lo que Dutto y Lamarca están sospechando quizá con un exceso de suspicacia.


