Acostumbrados a que la chatarra sea un vecino más

En el oeste, la esquina de Dr. Ramón y Necochea tiene un paisaje único: un predio lleno de basura.

Neuquén.- Parece una esquina tranquila en el oeste de la ciudad. En Dr. Ramón y Necochea hay unas pocas casas, una iglesia protestante con escasa actividad y unos predios vacíos con los restos de una vieja alameda. Enfrente, justo después del canal pluvial de la calle Necochea, hay un gran depósito de chatarra y dos caños de agua que pierden en forma constante.

"La chacarita no molesta, el olor que se siente viene del canal", señaló José, que vive y trabaja en la gomería Los Hermanos, en esa esquina. Aunque ha escuchado quejas por el depósito de chatarra, que lleva varias décadas en el barrio, aseguró que no trae animales ni genera mal olor. "Es un lugar que le da trabajo a mucha gente y constantemente veo gente ordenando", indicó.

Otra vecina de la cuadra aclaró estar acostumbrada a la presencia del depósito de objetos metálicos ya que, según señaló, está ahí desde que ella llegó. "Ahora están esas máquinas trabajando, y se las ve seguido", dijo mientras señalaba un gran vehículo amarillo que ordenaba restos de automóviles en una gran pila metálica de color óxido.

La calle Necochea, aún sin asfaltar, parece ser el origen del olor penetrante que impera en el sector. Es que justo al lado pasa un canal pluvial donde, según los vecinos, desembocan aguas de las cloacas. Una caño roto vierte un líquido de modo constante que termina en forma natural sobre la acequia.

"Esta piedra la puse yo", señaló José, al tiempo que apuntaba hacia una roca grande y clara que hace un esfuerzo vano por obstruir el paso del líquido. Según explicó, trató de evitar que en el surco socavado por el agua se trabara la rueda de alguno de los vehículos que circulan por esa calle.
"Un poco más allá viven algunos veteranos de Malvinas, que están cansados de denunciar por el olor y los mosquitos", aseguró José, quien explicó también que en el verano, con las altas temperaturas, el problema no hace más que empeorar.

Al seguir por calle Necochea hacia el norte, el camino se topa con la calle El Trébol y no ofrece un paisaje muy alentador. Hacia la derecha se pueden ver altos matorrales sobre el canal y, a la izquierda, hay un terreno baldío donde se acumula gran cantidad de basura.

Bolsas rotas con deshechos, jirones de ropa y botellas vacías se agolpan, de forma irónica, sobre el poste de un cartel con la inscripción "No arrojar basura. Cuide su salud", con la firma del intendente. De ahí en adelante, la mugre es la gran protagonista de una calle que pide a gritos recuperar su limpieza.

Un problema sin solución

Los basurales a cielo abierto son frecuentes en distintos puntos de la ciudad, por lo que la Municipalidad aumentó los días de erradicación y ahora, además de los martes, hará actividades de limpieza cada sábado. Según informaron, en las últimas semanas se han erradicado basurales en Valentina Norte, en Cuenca XV y en Confluencia.

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