Acusó a un vecino de ocultarle un ladrillo de cocaína en la casa: no le creyeron y pasará 4 años preso
Un albañil neuquino buscó zafar de dos causas por drogas con versiones mendaces. La abundante prueba en su contra derivó en una condena contundente.
Un albañil narco quiso desentenderse de un kilo de cocaína hallado en su casilla de la Colonia Rural Nueva Esperanza, pero no logró convencer a la justicia federal de esta capital y fue condenado.
El acusado, identificado como Brandon Exequiel Martínez, de 26 años, arrastraba dos causas penales en el ámbito de la justicia federal por el delito de narcotráfico. Al igual que con otros expedientes, los procesos se demoraron en el tiempo y se resolvieron recién esta semana. Uno de los hechos que tuvo como protagonista a Martínez ocurrió el 7 de septiembre de 2022, cuando se movilizaba en una moto junto a otro joven. Al verlos, efectivos de la Comisaría 21 de esta capital intentaron identificarlos y se inició una persecución. Los dos sospechosos fueron interceptados y Martínez, quien estaba como acompañante en la moto, arrojó un envoltorio. Luego, se comprobó que era cocaína.
En tanto, a las pocas semanas, Martínez fue nuevamente sorprendido con drogas. Un juez neuquino que investigaba un hecho con armas ordenó un allanamiento y en la casilla de Martínez se encontró casi un kilo de cocaína.
Las dos causas fueron elevadas a juicio y entre los principales testigos se tuvo el aporte de los policías que intervinieron en los procedimientos.
Para la representante del Ministerio Público Fiscal (MPF), no quedaron dudas sobre la responsabilidad de Martínez y reclamó que cumpla un castigo de prisión efectiva de 4 años y 6 meses.
Le echó la culpa de la droga a un delincuente del barrio
En la vereda opuesta, se ubicó el defensor particular del acusado, asegurando que la droga hallada en la casilla de Martínez había sido escondida por un delincuente que frecuentaba el lugar.
Por otro lado, el abogado resaltó las condiciones de precariedad de su defendido y que los vecinos tenían una opinión positiva sobre su persona.
Frente a las dos posiciones, el Tribunal Oral Federal neuquino (TOF) hizo un análisis minucioso de los distintos elementos de prueba.
En consonancia con la fiscalía, consideró que el acusado debía ser condenado por los delitos de tenencia simple de estupefacientes y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
Pruebas contundentes
El juez del TOF recordó que en el domicilio de Martínez no solo se halló un kilo de cocaína sino que fueron secuestradas armas de fuego y una balanza digital. De forma paralela, descartó la versión del acusado de que la balanza era utilizada por su pareja para pesar alimentos.
Por otro lado, el magistrado repasó las acciones previas del sospechoso y apuntó al primer procedimiento, cuando se movilizaba en una moto y también ocultaba un envoltorio con drogas.
La importante cantidad de cocaína incautada fue considerada en el fallo definitivo y el agravante de la balanza, que tenía restos de estupefaciente.
A la hora de mencionar atenuantes, el juez se limitó a señalar la ausencia de antecedentes condenatorios.
En este marco, le impuso un castigo definitivo de 4 años de cárcel efectiva.
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