BERLÍN/DPA
La economía alemana crece a toda marcha y su mercado laboral tiene niveles récord de empleo y ocupación, pero la brecha entre pobres y ricos sigue aumentando y la pobreza está en su máximo, según un informe publicado ayer.
La asociación de servicios de beneficiencia alemana contabilizó 12,5 millones de pobres en la primera economía europea, el peor dato desde la reunificación entre las dos Alemania en 1990. El porcentaje de pobres -entre 80 millones de habitantes- aumentó de 15% en 2012 a 15,5% en un año.
En la categoría de “pobre” entran personas con un ingreso inferior al 60% del ingreso promedio. En Alemania, el criterio equivale a solteros que reciban hasta 892 euros mensuales (1.015 dólares) y a familias con dos hijos con ingresos menores a 1.873 euros.
“Nunca hubo una pobreza tan alta y nunca la brecha regional fue tan profunda como hoy”, dijo Ulrich Schneider, jefe de la organización benéfica, al presentar el informe en Berlín. El experto acusó al gobierno de Angela Merkel de maquillar los datos.
El estudio indica que los más afectados por la pobreza son padres solteros y jubilados, pero también muchos menores de edad.
Por región, las tasas más altas se encuentran en los estados federados de Mecklemburgo-Antepomerania, Bremen y Berlín.
También, récord de expulsiones
En tanto, Alemania registró en 2014 la cifra más alta de expulsiones de los últimos ocho años, según datos oficiales publicados por el diario Neue Osnabrücker Zeitung.
En total, 10.884 personas fueron expulsadas del país europeo, de acuerdo con los datos presentados por el Gobierno.
Tras años de caídas, la cifra de expulsados en 2014 subió por segunda vez consecutiva. La última vez que se alcanzó un nivel más alto al pasado año fue en 2006, cuando 13.894 personas fueron expulsadas. En 2013 se sobrepasó por primer vez desde 2006 la marca de los 10.000 expulsados, con 10.198.
Por su parte, el número de solicitantes de asilo en la mayor economía de Europa continuó creciendo: en 2014 Alemania registró el mayor volumen desde 1990, con 202.834 solicitudes, cerca de un 60% más que el año anterior.
La Oficina Federal de Migración y Refugiados espera para este año un nuevo incremento de cerca de un 50%, hasta situarse en al menos 250.000 primeras solicitudes de asilo y 50.000 solicitudes de continuidad, informó ayer el diario Bild.
Actualmente viven en el país más de 100.000 personas, cuya solicitud de asilo no tuvo éxito pero que no han sido expulsados.


