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La Mañana

Cuando los perros y los gatos pueden convivir

Son naturalmente "enemigos", pero el vínculo de ambos con los seres humanos les apacigua el instinto.

Llevarse como perro y gato es sinónimo de mala relación. Sin embargo, no siempre es así y a veces la relación entre ambas especies puede llegar a ser excelente. Son predadores por naturaleza: como la primera prioridad de cualquier especie animal es la obtención de alimentos para subsistir, su instinto los incita a perseguir a otras especies y su impronta genética les dice quién es una potencial presa.

Estos dos predadores pueden mirarse con desconfianza, justamente porque son diferentes. La incomprensión recíproca puede ser el motor de sus relaciones, pero la domesticación ha cambiado estos dominios y es una gran verdad que la convivencia puede hacer al cariño. A su vez, la proximidad del hombre provocó una menor densidad de predadores, lo que posiblemente aumentó las posibilidades de éxito en la procreación y en la supervivencia de los individuos. Esta es la causa más probable para la explicación de por qué los depredadores domésticos correctamente sociabilizados con los seres humanos u otras mascotas no sólo no huyen de ellos, sino que además pueden buscar su compañía.

Si los acostumbramos desde cachorros a su presencia mutua, es decir, si los socializamos correctamente y los educamos para convivir, la adaptación será mucho más fácil. Terminarán asumiendo que no es necesario cazar para sobrevivir y que su relación con otras especies puede ser diferente.

Desde cachorros aprenden de sus padres y congéneres, y por supuesto del ambiente que los rodea, lo que condicionará su comportamiento en la etapa adulta. Nosotros, los humanos, formamos parte de dicho ambiente. Pero está claro que debemos enseñarles a vivir en este nuevo escenario, porque la impronta genética trasmite muchas cosas.

Lo ideal es criarlos juntos de cachorros

Por Sergio Gómez (veterinario)

Si los perros y los gatos que comparten techo están socializados, se van a llevar bien. Caso contrario, será un problema de la convivencia. Está claro que son especies totalmente distintas, y esa diferencia se ve en sus modos y estilos de vida. En cuanto a enfermedades, son compatibles dado que no se transmiten ni virus ni bacterias, salvo hongos, pulgas y garrapatas. Respecto de sus comportamientos, el gato es más independiente y vos, como dueño, sólo tendrás que mantener sus uñas cortas para evitar lesiones. Los perros, en cambio, son más dependientes de nosotros, necesitan paseos, baños, un lugar en el patio para hacer sus necesidades. Si pensás tener a ambos juntos como mascotas, sería ideal que los críes juntos de cachorritos, así la convivencia será mucho más fácil y no habrá demasiadas complicaciones. Que se lleven como perro y gato es un mito que se puede derrumbar si ambos están bien socializados.