Por DANIEL RAMAZZOTTI
Los integrantes del Concejo Deliberante escucharán y analizarán a pie juntilla el descargo que el presidente de dicho cuerpo, Julio Obeid, realizará en la investigación que se sigue en su contra y que puede derivar en un juicio político.
Hoy será sin lugar a dudas un momento clave no sólo para la suerte de Obeid, quien de todas formas ya indicó que a su entender poco o nada importa la decisión que tomen los ediles ya que la última palabra será la de la Justicia, sino también para los concejales, quienes en algunos casos son nóveles en esta tarea.
Medir posiciones
También será momento de medir posiciones y fuerzas ya que, si bien la oposición puede, llegado el caso, lograr la mayoría necesaria para sancionar al presidente del cuerpo, no es menos cierto que tampoco conforman una suerte de bloque compacto, salvo que, en este caso, hayan decidido aunar esfuerzos a la hora de llevar adelante esta investigación y darle a Obeid un tirón de orejas, una amonestación, o quizá alguna sanción un tanto más severa.
Por su parte, los integrantes del acuerdo Político (PJ-UNE-Libres del Sur), harán lo suyo para intentar sacar las papas del fuego, aunque en algunos casos las relaciones con el Ejecutivo municipal no sean las mejores.
Esfuerzos
Ahora bien, más allá del posible juicio político, lo que se debe tener en cuenta es si en verdad se trata de un tema que merecía o no dedicar tanto esfuerzo y horas de trabajo o si simplemente hubiera alcanzando con escuchar las explicaciones del caso y dar alguna advertencia al presidente del cuerpo para que de ahora en más evite andar a los cachetazos por los despachos municipales y sea más cuidadoso al momento de designar empleados.
En este caso, hay quienes afirman que las acciones que se llevan adelante y que dieron origen a la sesión especial en cuestión son las correctas, están establecidas en la Carta Orgánica municipal y no hay otra manera de actuar que no sea esta, ya que de lo contrario se estaría enviando a la sociedad un mensaje más que negativo, indicando que la falta de conducta de un edil no tiene el mismo peso como la de cualquier ciudadano o, peor aún, que ante situaciones como la presente prima el espíritu de cuerpo sobre la Carta Orgánica.
Por otro lado están quienes aseguran que si bien las acciones de Obeid fueron vergonzantes en lo que a las escenas de pugilato se refiere, también es cierto que con una charla entre las partes y una disculpa pública hubiera bastado. En tanto, en el caso de la designación en cuestión, habría que investigar a fondo si se trató de un error involuntario o no, cosa que para muchos es así, sin más.
Heridas
Lo cierto es que, probablemente, el presidente del Concejo Deliberante salga con alguna herida de esta contienda, los ediles demuestren que están dispuestos a hacer cumplir la Carta Orgánica municipal como corresponde y buena parte de los vecinos de la localidad hayan sido testigos de una situación quizá muy alejada a su realidad y sus preocupaciones cotidianas.


