En La Sirena esperan ansiosos la apertura de la calle Lanín

Vecinos dicen que mejorará el tránsito y dará más seguridad al barrio.

Neuquén
Los vecinos de La Sirena se mostraron entusiasmados ante el anuncio del intendente Horacio Quiroga de la apertura de calle Lanín sobre el terreno del Ejército. Aunque la iniciativa no es nueva, el cambio de gobierno nacional, alineado al Ejecutivo local, podría agilizar las tratativas para autorizar el trazado de la calle y mejorar la conectividad de la ciudad.

La calle Lanín nace en la Avenida Olascoaga y llega hasta Catán Lil, en el barrio Valentina Sur. Sin embargo, el camino está interrumpido en un tramo de unos 400 metros, que están ocupados por el Ejército Argentino. Si bien el intendente quiere abrir la calle desde hace años, la antigua dirigencia de la fuerza se oponía al proyecto y aducía que atentaba contra la seguridad del predio.

El 17 de diciembre, luego de una reunión con el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, Quiroga anunció que la obra se realizaría en el corto plazo, autorizada a través de un decreto o de una ley del congreso. Aunque algunos vecinos no estaban enterados de la noticia, se mostraron expectantes al oír la novedad y aseguraron que la traza traería cambios positivos para el barrio.

"Escuchamos el comentario, pero no sé cuándo se va a implementar", indicó Alejandra, una vecina que vive en calles Lanín y Lago Espejo. Como su hermana vive en Valentina Sur, cada vez que va a visitarla tiene que subir a la multitrocha y hacer un gran rodeo para volver a retomar la misma calle. "Creo que va a descongestionar mucho la Ruta 22 y, al ir directo por una calle nueva, se podrían evitar las calles destrozadas de Valentina", aseguró la mujer.

Además de tener un nexo directo hacia el suroeste de la ciudad, los vecinos de La Sirena apuestan a que va a mejorar la seguridad con una nueva calle iluminada en el lugar en donde ahora hay un predio descampado. "Por ahí se disparan todos los chorros", se quejó Viviana, que también vive sobre calle Lanín. "Este barrio solía ser muy tranquilo, pero en los últimos meses hemos tenido muchos asaltos, y es porque tienen una vía de escape por ahí", agregó.

Para Daniela, cualquier obra sería buena si ayudara a tranquilizar un poco la calle. La esquina de Lanín con Saavedra, donde la calle se interrumpe por el predio del Ejército, es un hervidero de autos y motos. "Hay mucha contaminación acústica; yo no quiero más obras, quiero un poco de silencio", sentenció la joven.

Justo en ese cruce, atadas contra el alambrado del predio, una veintena de banderas rojas se mueve a un ritmo desprolijo con la brisa suave de la mañana. En el piso sin vereda hay un pequeño altar con velas encendidas para adorar al Gauchito Gil. Si los anuncios de Quiroga se cumplen, ese improvisado santuario popular deberá mudarse a otro rincón del barrio.

"Creo que va a ser bueno si se trata de algo organizado", expresó Daniela. Por su parte, Alejandra consideró que la nueva calle sería un gran incentivo para que los neuquinos del centro visiten el balneario Balsa Las Perlas. "Si tienen un nexo directo, capaz van mucho más, porque es un balneario muy lindo que no está muy explotado, mientras que Gatica y Río Grande están saturados", señaló.


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