Extienden el período de venta de pliegos
Neuquén > El llamado a inversores para el proyecto Chihuido I permanecerá abierto un mes más, a raíz del interés manifestado por varios empresarios.
Si bien la fecha límite para comprar los pliegos de la licitación vencía ayer, el coordinador de la Unidad de Gestión del proyecto y presidente de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), Elías Sapag, informó que el plazo se extenderá para dar tiempo a la conformación de consorcios y uniones transitorias de empresas que pretenden construir la represa sobre el río Neuquén.
Nueve firmas ya compraron los pliegos. Se trata de las brasileñas CEMIG, Odebrecht y Camargo Correa (propietaria de la ex Loma Negra); IECSA, IMPSA, Hidroeléctrica el Chocón, Pampa Holding, Cartellone, y Corporación Americana (del grupo perteneciente a Eduardo Eurnekian). A estas empresas se sumarían Electroingeniería, Benito Roggio y firmas de Brasil y de Israel.
“Estamos tranquilos con los tiempos, por eso dimos un mes más para comprar los pliegos para que participen todos los interesados”, indicó Elías Sapag.
Una vez que cierre el período de venta de pliegos, los inversores deberán presentar su interés formal en la obra. Las empresas serán evaluadas y luego se llamará a las que sean elegidas y clasificadas para que coticen técnica y económicamente. En ese momento recibirán las condiciones y términos de referencia de la licitación.
En febrero de 2009 se abrirán los sobres de los oferentes y se conocerá al adjudicatario de la obra. En abril de 2009 comenzarían los trabajos. La construcción de la represa tardaría unos 3 años.
Chihuido I estará ubicada sobre el río Neuquén (unos cinco kilómetros aguas abajo de la confluencia con el río Agrio), demandará una inversión privada de 1000 millones de dólares, generará 478 megavatios y, además de ser proveedora de energía, será una represa de seguridad, ya que funcionará para el control de las crecidas.
Además de la represa y su central hidroeléctrica, que tendrá tres turbinas tipo Francis de eje vertical, el inversor deberá construir el nuevo pueblo de Quili Malal, ya que el actual emplazamiento quedará bajo el lago del embalse.
Por ello, se deberán expropiar unas 21 mil hectáreas de tierra (18.600 has. quedarán bajo agua y el resto formará el perilago de seguridad). Los pobladores tendrán la opción de elegir vender sus tierras o ser reubicados en otra parcela.
La empresa también deberá construir una costanera para Bajada del Agrio, asfaltar 10 kilómetros de ruta desde Zapala hasta la obra, realizar el camino desde la represa hacia el nuevo emplazamiento de Quili Malal y levantar un puente entre Bajada del Agrio y Las Lajas.
También deberá construir una red eléctrica paralela al río desde Chihuido I hasta la zona de Paso de Los Indios, y otra desde allí hasta Agua del Cajón, para poder inyectar la energía al Sistema Interconectado Nacional (SIN), en total son unos 120 kilómetros de tendido eléctrico.


