Perpetua para el femicida de Jessica Scarione: la mató de un disparo, huyó y lo capturaron a los días
El juez de garantías, Raúl Aufranc, declaró responsable a Luis Alberto Espinoza por el homicidio triplemente agravado. Ocurrió el año pasado en Colonia Nueva Esperanza.
Luis Alberto Espinoza fue condenado por el femicidio de Jessica Scarione, de 35 años, ocurrido el 12 de septiembre del 2025 en el barrio Colonia Nueva Esperanza de Neuquén. El hombre la asesinó de un disparo en el abdomen, huyó del lugar y fue atrapado cinco días después.
El juez de garantías, Raúl Aufranc, fue quien lo declaró responsable mediante un procedimiento abreviado. Si bien todavía resta una próxima audiencia de determinación de la pena, la única pena posible para este delito que prevé el Código Penal y que deberá imponer un tribunal colegiado es la prisión perpetua.
Espinoza fue condenado por el delito de homicidio triplemente agravado por el vínculo, por haber sido cometido por un hombre contra una mujer mediando violencia de género y por cometerlo utilizando un arma de fuego.
La pareja convivía desde el año 2021 en un contexto de violencia de género, y el mismo día del homicidio, el hombre huyó del lugar, siendo capturado por personal policial el 17 de septiembre en la zona del basural de Senillosa.
Además del reconocimiento de responsabilidad por parte del imputado, el juez evaluó la abundante prueba colectada por el Ministerio Público Fiscal que acredita que el mismo es el autor material del hecho y que los agravantes del vínculo, el contexto de violencia de género y la utilización del arma de fuego también están debidamente probados.
De acuerdo con la acusación, Espinoza efectuó un disparo de arma de fuego directamente contra Scarione, impactándola en la región del abdomen. La lesión le provocó una hemorragia masiva que luego le causó la muerte.
Espinoza fue detenido dos veces por una orden de captura
De acuerdo a la investigación, Espinoza le disparó a Jessica con un arma de fuego calibre 357 y escapó. Según la autopsia, su pareja agonizó una hora y murió por una hemorragia. Tras huir de su vivienda, fue encontrado en el humeante basural de Senillosa cinco días después, a unos 33 kilómetros de la escena del femicidio.
Durante la audiencia de formulación de cargos, la fiscal recordó su historial de fugas para fundamentar la medida cautelar que lo mantuvo con prisión preventiva. Señaló que en 2016 ya se había dictado una orden de captura contra Espinoza.
Finalmente, en diciembre de 2017 fue detenido cuando ingresaba desde Chile sin registrar salidas del país, lo que sugiere que pudo haber cruzado de manera ilegal. “Las posibilidades de fugarse y mantenerse oculto ya se han demostrado”, planteó en su momento la representante del Ministerio Público Fiscal.
La Fiscalía también describió que, tras el crimen de Scarione, Espinoza abandonó la escena y se llevó el arma de fuego, que no fue hallada a pesar de los allanamientos. “Puede haberla escondido en cualquier lugar o entregársela a alguien más”, advirtió. La funcionaria judicial sumó que más de un testigo manifestó temor ante el imputado y que incluso restan personas por entrevistar, lo que podría verse afectado si Espinoza no está detenido.
“Es la única medida idónea fundada en la propia conducta del imputado”, fundamentó la fiscal, quien insistió en que la prisión preventiva permitirá no solo completar la investigación, sino también avanzar hacia la etapa intermedia donde se define si habrá juicio y se presenta la prueba. El juez Aufranc aceptó el planteo y ordenó la medida coercitiva.
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