Al margen de los cargos que ponen en juego, las elecciones generales (la de concejales y la de diputados nacionales) vienen con yapa. En Cambiemos hacen cuentas a futuro. Es claro: el viento de cola que supuso la victoria en las PASO ofrece nuevos planos para el análisis, siempre en plan ganador, ya lejos de las dudas que generaba en la coalición macrista la unificación del calendario electoral, tal como lo pidió el gobierno nacional. Hay una hipótesis con un pie en la realidad: David Schlereth, de no mediar una rareza, llegará al Congreso de la Nación. Nadie espera que eso no ocurra. La tan mentada “nacionalización” del comicio de diputados en la provincia volverá a ser un factor, mal que le pese (sobre todo) al MPN. Desde la perspectiva de Cambiemos, el resultado de octubre también funcionará como un ordenador interno para lo que se pone en juego en el 2019. La coalición de partidos contiene a, entre otros y con aspiraciones, referentes del PRO y del quiroguismo más puro y duros. De esta última variante, por caso, Guillermo Monzani, que aceptó estoico encabezar la lista de concejales, cuando el camino al Deliberante lucía como una trampa repleta de escollos. Otro, que no jugó y que necesita posicionarse para la elección de intendente, fue Marcelo Bermúdez, quien acaso haya visto con un dejo de desconfianza lo que pudiera suceder con los respaldos del quiroguismo si hubiera aceptado ser candidato a concejal. Decidió preservarse para una batalla futura, en la que otros ya habrán dado algunos pasos. El secretario de Coordinación siempre quiso ser ungido como el sucesor. Pechi nunca dio brazo a torcer. Ambos se profesan un decálogo de elogios, públicamente e incluso por lo bajo, pero hay una virtualidad de chisporroteos allí por donde se los vea juntos. En este contexto, la línea de largada tiende a ampliarse. Schlereth, algunos dicen, podría creerse con derecho a suceder a Quiroga, luego de dos años en el Congreso. Cambiemos, quién lo iba a decir hace seis meses, puede tener en la capital el problema de la abundancia.
Es cierto, está todo por escribirse. Pero como suele suceder: el tiempo juega mejor para quienes tratan de aprovecharlo.


