La cúpula policial está en retirada por los escándalos

Tres superintendentes no continuarán. El jefe y subjefe están jaqueados.

Guillermo Elia

policiales@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- Los escándalos en la Policía han implosionado a la cúpula y su efecto expansivo ha llegado hasta el Ministerio de Seguridad. Todos están en silencio o, mejor dicho, silenciados.

Para el ministro de Seguridad Jorge Lara y el jefe de Policía, Raúl Liria, como actores principales, septiembre fue un mes para olvidar porque descubrieron que siempre hay margen para seguir cayendo.

Los escándalos les llegaron como oleadas y cada vez que creían acomodarse un poco, venía otro que los golpeaba y los sumergía aún más en un océano de corrupción, irresponsabilidad y corporativismo.

Lo que septiembre se llevó

El mes arrancó con un duro golpe a la cúpula. El cabo primero Ezequiel Studnitz, que trabajaba en el área de administración de la fuerza, fue descubierto desviando fondos de adicionales a las cuentas de tres policías y dos empleados del Ministerio de Salud. La maniobra fue develada por LM Neuquén el 7 de septiembre. Liria denunció la defraudación en fiscalía y pasó a disponibilidad a los policías involucrados. Se analiza la responsabilidad de siete efectivos más.

La madre del cabo, Alejandra Ferragut, superintendenta de Apoyos y Servicios, avergonzada tomó licencia para ya no regresar.

En fiscalía, la información obtenida de los cruces de cuentas bancarias ha determinado que la estafa supera 1,5 millones de pesos.

El 16 de septiembre les estallan en las narices de la conducción policial las irregularidades en el manejo de los combustibles, que también dio a conocer este medio a mediados de diciembre del año pasado. Liria volvió a recorrer el camino a la fiscalía y entregó una investigación interna de ocho cuerpos. La maniobra la concretaban playeros de la policía en conjunto con playeros de las estaciones que negociaban los excedentes de combustibles. La causa es investigada en la fiscalía de delitos patrimoniales, que analiza al detalle la estafa que ronda los 2,5 millones de pesos. Internamente en la Policía se solicitó la exoneración de los playeros y el superintendente de Administración Eusebio López ensayó una salida decorosa: se tomó licencia para ya no volver.

El Día de la Primavera, la Policía y el Gobierno se tiraban flores en un acto en la jefatura cuando los impactó la noticia de un policía que baleó a un delegado de UPCN que intentaba en medio de la marcha ingresar al Ministerio de Seguridad y Trabajo.

En medio de la crítica situación, el jefe de Seguridad Personal, Jacinto Herrera, comenzó a tomar fotos y a filmar con su celular a los periodistas que cubrían el incidente. El escrache mediático fue inmediato y hoy Herrera afronta un juicio interno por conducta indecorosa, por lo que podría ser dado de baja de la fuerza.

El único actor político que dio la cara en esa jornada fue el gobernador Omar Gutiérrez. El ministro Lara pasó a cuarteles de invierno mientras los medios nacionales replicaban el escándalo que traía a la memoria la ejecución del docente Carlos Fuentealba en abril de 2007.

Todavía conmocionados, el sábado 24 el juez de Garantías Marcelo Muñoz chocó un auto de atrás y lo dejó dentro de un desagüe. Con el airbag activado, el magistrado se dio a la fuga. Cuando el auto se le paró a los 2 kilómetros, la Policía lo detuvo y el juez se negó a hacerse el test de alcoholemia.

El superintendente de Investigaciones, Rubén Tissier, ordenó silencio de radio para proteger al juez. Eso provocó la indignación de los oficiales que filtraron el episodio a los medios. Tissier sigue en el cargo pero ha quedado descartado para integrar una futura cúpula.

Así las cosas, tres integrantes de la cúpula, por vergüenza, falta de control e intento de proteger a un funcionario judicial, han quedado al margen de los planes del ministro de Seguridad, sin contar que tanto el jefe y el subjefe nunca fueron confirmados oficialmente por Lara, que, debilitado por los escándalos, busca rearmar una nueva cúpula.

Los resonantes casos dinamitaron la estructura de la cúpula y dejaron a la vista la presencia de policías corruptos, irresponsables y corporativos.

Sin respiro: separaron a un comisario por acoso

Desde la Jefatura confirmaron anoche, al cierre de la edición, el dato que LM Neuquén estaba investigando: el titular del área de prevención de la Comisaría Cuarta fue sumariado y separado del cargo por una denuncia de acoso sexual a una mujer policía.

Internamente, en la dependencia varias mujeres habían denunciado los excesos del este comisario pero no fue hasta que una cabo se animó y fue directamente a Asuntos Internos, que inició un sumario.

Por ahora se ha dispuesto separarlo del cargo para que no entorpezca la investigación ni genere presión sobre sus compañeros.

Informantes confiaron que los excesos de este oficial se concretaban en los móviles y mediante mensajes de texto y wasap subidos de tono.

El comisario en cuestión tiene una sanción por un acoso anterior en la Comisaría 21, de donde fue desplazado y trasladado al interior. De regreso a la capital volvió a incurrir en otro caso.

4 millones de pesos

Es el monto parcial que en distintas maniobras se robaron efectivos policiales aprovechándose de la confianza dada por sus superiores y de la falta de controles.

Por la estafa con adicionales y combustible, la fiscalía de Delitos Patrimoniales podría formularles cargos a los policías por defraudación al Estado.

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