"La Iglesia tiene que dejar de meterse en la cama de la gente"

El cura Capitanio habló del ataque a la monja neuquina.

PABLO MONTANARO

montanarop@lmneuquen.com.ar

NEUQUÉN

“Creo que la Iglesia tiene que dejar de meterse en la cama de la gente. Quiénes somos nosotros para creernos dueños de la conciencia de la gente”, aseguró el sacerdote Rubén Capitanio con relación a las amenazas que sufrió en los últimos meses la hermana Mónica Astorga, del Monasterio de las Carmelitas Descalzas de Centenario, por personas vinculadas a la Iglesia que criticaron su apoyo y contención a travestis neuquinas.

En declaraciones a Radio Sayhueque, el cura de la parroquia Nuestra Señora Virgen de Luján de Centenario elogió la tarea que viene realizando desde hace más de diez años Astorga, ayudando a un numeroso grupo de travestis para que abandonen la prostitución y las adicciones al alcohol y a las drogas para iniciar un camino de recuperación y de reinserción social.

Tarea que desde que se dio a conocer, a través de una entrevista realizada por LM Neuquén en julio de 2015, tuvo amplia repercusión en medios periodísticos nacionales e internacionales. Además, Astorga recibió numerosas distinciones.

Astorga denunció que en los últimos cuatro meses recibió en su cuenta de Facebook amenazas y criticas por parte de personas vinculadas a la Iglesia, tanto de la provincia como de otros lugares del país. “En una entrevista televisiva dije que la Iglesia también las rechazó por ser travestis, y creo que esta frase provocó la reacción de estas personas que me obligaron a cerrar mi cuenta de Facebook”, describió la religiosa.

“La hermana Mónica es una mujer fuerte y criteriosa, y que la amenacen dentro o fuera de la Iglesia no va a provocar que afloje en su compromiso. No va a claudicar ante las críticas y amenazas”, expresó Capitanio.

En una especie de autocrítica del rol de la Iglesia, el cura de Centenario sostuvo: “Nos hemos metido demasiado en la conciencia y en vez de ser servidores de la conciencia fuimos inspectores de la conciencia, incluso a veces maltratamos y manipulamos las conciencias”.

Apoyo

Las travestis no la dejan sola

“Las amenazas a la hermana Mónica demuestran que aún padecemos la discriminación y el odio”, afirmó Katiana Villagra, una travesti nacida en Tucumán que arribó a Neuquén, donde ejerció la prostitución y hace más de una década se presentó en el Monasterio de las Carmelitas Descalzas de Centenario para pedirle ayuda a la hermana Mónica Astorga y poder dejar la calle.

Katy, como se la conoce, repudió las amenazas que recibió la religiosa en los últimos meses. “No puede ser que haya personas que llegan a obsesionarse mal por el solo hecho de que la monja ayude a mujeres transexuales. Nadie se animó a hacer lo que ella sí hace por nosotras”, señaló la mujer que está al frente del taller de costura y lugar de refugio que creó Astorga.

En nombre del grupo de travestis (foto) que tiene vinculación con la religiosa , Katy expresó: “Sabemos que Mónica es fuerte y nada ni nadie la va a detener en su labor con nosotras, y seguramente esta difícil situación la va a fortalecer mucho más”.

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