Datos preocupantes en Neuquén: bajó la cantidad de accidentes de tránsito, pero se duplicaron las muertes
Un informe de la ONG Bien Argentino advirtió que, pese a una leve baja en los choques, la mortalidad vial se disparó y en lo que va del año hay 11 fallecidos.
La provincia de Neuquén registró una baja en la cantidad de accidentes de tránsito durante enero de 2026 en comparación con el mismo mes del año pasado, pero la cifra de personas fallecidas se duplicó, lo que genera preocupación entre especialistas y organizaciones que monitorean la seguridad vial.
De acuerdo con un informe de la ONG Bien Argentino, en enero de 2026 se contabilizaron 287 siniestros viales en la provincia, una cifra inferior a los más de 300 incidentes registrados en enero de 2025. Sin embargo, durante el primer mes del año se registraron ocho personas fallecidas, el doble que en el mismo período del año anterior. Con un nuevo fallecimiento ocurrido este lunes en la Ruta 60, el total de víctimas fatales asciende a 11 en lo que va de 2026.
Según explicó Sandra Torres, presidenta de la ONG, el descenso del 8% en la siniestralidad es un dato positivo, pero la duplicación de la tasa de mortalidad evidencia un escenario crítico. “Es una baja en la cantidad de choques, pero la gravedad de los hechos es mayor. Cuando analizamos las estadísticas, la mortalidad se duplicó en relación con enero del año pasado”, señaló en declaraciones radiales.
Torres advirtió que las cifras actuales podrían superar ampliamente las del primer trimestre de 2025, cuando se registraron cuatro fallecidos en enero, tres en febrero y tres en marzo. “Con los datos actuales, ya estamos por encima de lo que fue enero y febrero del año pasado, y todavía febrero no terminó”, remarcó.
La dirigente también explicó que las estadísticas oficiales suelen tener limitaciones, ya que no siempre reflejan el impacto real de los siniestros. “Si una persona fallece semanas después de un choque, muchas veces no se contabiliza en las estadísticas mensuales, pero para nosotros sigue siendo parte del siniestro vial”, sostuvo.
En promedio, Neuquén registra una persona fallecida cada cinco días en las rutas provinciales, aunque esa tasa puede variar cuando ocurren siniestros con múltiples víctimas. “Un solo choque con dos o tres fallecidos puede disparar la tasa de mortalidad de manera abrupta”, explicó.
Además de las víctimas fatales, el informe de Bien Argentino alerta sobre la cantidad de personas con lesiones graves. En enero de 2026 se registraron alrededor de 20 heridos de gravedad, una cifra similar a la del año pasado.
Torres explicó que los lesionados graves incluyen personas con traumatismos severos, amputaciones o lesiones neurológicas que impactan de manera permanente en su calidad de vida. “Muchas de estas personas nunca vuelven a tener la vida que tenían antes del siniestro. Y el impacto psicológico es uno de los desafíos más grandes que enfrentan las víctimas y sus familias”, afirmó.
Las rutas más peligrosas de Neuquén
Según la ONG, las rutas con mayor cantidad de siniestros fatales se concentran en corredores estratégicos vinculados al turismo, la producción y la actividad hidrocarburífera.
Entre los tramos más críticos se encuentran la Ruta 40 y la Ruta 237, especialmente en el corredor turístico hacia la cordillera; la Ruta 22 y la Ruta 40 hacia la zona norte de la provincia; y las rutas 7 y 17 en la región del Alto Valle, donde confluyen el tránsito petrolero, frutícola y turístico.
“En estas zonas hay mucho movimiento de vehículos pesados, transporte de cargas y turismo, lo que incrementa el riesgo si no se respetan las normas de tránsito”, señaló Torres.
¿Los turistas son los principales responsables?
Uno de los mitos más extendidos en la región es que los turistas son los principales protagonistas de los accidentes. Sin embargo, los estudios de la ONG indican que esa percepción no es del todo correcta.
“Es cierto que el turista puede desconocer la zona y cometer errores, como circular a velocidades inadecuadas en rutas sinuosas, pero la mayoría de los siniestros involucran a personas que viven o trabajan en la región”, explicó la presidenta de Bien Argentino.
De acuerdo con la organización, la velocidad es el principal factor en los siniestros viales fatales. A esto se suman los distractores, la falta de percepción del riesgo y el cansancio.
“Muchas personas conducen cansadas, con sueño o después de haber consumido alcohol, aunque sea en pequeñas cantidades. También están los distractores como el celular, la comida o el mate, y ahora se suma el uso de dispositivos tecnológicos como antenas o equipos satelitales”, detalló Torres.
La dirigente aclaró que las fallas mecánicas representan un porcentaje muy bajo de los siniestros, cercano al 5%, al igual que las condiciones climáticas adversas. “Cuando el clima es malo, la gente suele reducir la velocidad y extremar las precauciones, por eso la incidencia del clima en los accidentes es baja”, explicó.
El estado de las rutas y los animales sueltos
Otro factor clave es el estado de las rutas. Torres sostuvo que la infraestructura vial influye directamente en la seguridad. “Necesitamos rutas en buenas condiciones, sin baches, con señalización adecuada. Celebramos cuando se repavimenta o se realizan obras de mantenimiento”, indicó.
Además, señaló la problemática de los animales sueltos en las rutas neuquinas, una situación que continúa siendo una de las principales causas de siniestros. “Hay leyes que ya existen, pero que no se cumplen ni se hacen cumplir. No hace falta escribir nuevas normas, sino aplicar las que ya están vigentes”, sostuvo.
Desde la ONG remarcaron que los controles son una herramienta fundamental para reducir la siniestralidad. Torres destacó la necesidad de implementar controles móviles además de los fijos.
“Las personas bajan la velocidad cuando ven un control, pero apenas lo superan, vuelven a circular a 140 o 150 kilómetros por hora. Los controles móviles en sectores críticos pueden ser una estrategia clave”, afirmó.
También señaló que los vehículos actuales son más livianos y, si bien eso puede reducir lesiones en algunos casos, también puede generar una falsa sensación de seguridad que incentiva la conducción a altas velocidades.
Torres concluyó que la reducción de los siniestros viales requiere un esfuerzo conjunto entre el Estado, las fuerzas de seguridad y la sociedad. “Todos sabemos cuáles son los sectores críticos. Es necesario que todos colaboren: con controles, educación vial y cumplimiento de las leyes. Si no, los números de muertes seguirán creciendo”, advirtió.
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