La mitad de los represores de Neuquén está en su casa

Fueron condenados con domiciliaria por ser mayores de 70 años.

Pablo Montanaro

montanarop@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- Más de la mitad de los represores condenados por delitos de lesa humanidad cometidos en Neuquén durante la última dictadura militar, que han sido juzgados en los tres juicios desarrollados desde 2008 en esta ciudad, gozan en la actualidad de la prisión domiciliaria por ser mayores de 70 años y tener problemas de salud, un beneficio que depende del criterio de los jueces.

De los 17 condenados en los tres procesos judiciales (realizados en 2008, 2012 y 2014), nueve cumplen la pena en sus domicilios. Oscar Lorenzo Reinhold, Mario Alberto Gómez Arenas, Jorge Eduardo Molina Ezcurra, Sergio Adolfo San Martín, Enrique Braulio Olea están en Buenos Aires; Osvaldo Laurella Crippa en Bahía Blanca; Luis Alberto Farías Barrera, Hilarión de la Pas Sosa y Jorge Alberto Soza en Neuquén.

En tanto, se encuentran excarcelados a la espera de que quede firme la sentencia Enrique Charles Casagrande y Máximo Ubaldo Maldonado. Otros dos, Miguel Ángel Quiñonez y Gustavo Vitón, están con libertad condicional.

Los únicos tres condenados que cumplen sus penas en la cárcel son Antonio Camarelli, en la Unidad Penitenciaria 9 de Neuquén; Raúl Guglielminetti y Jorge Di Pasquale, ambos en el Complejo Penitenciario de Marcos Paz, provincia de Buenos Aires. Por su parte, Francisco Julio Oviedo, condenado en dos causas, ya cumplió la pena.

La polémica por las prisiones domiciliarias a represores se reavivó en los últimos días a raíz de la resolución dictada por el Tribunal Oral Federal Nº 1 de La Plata que favoreció con ese beneficio a Miguel Osvaldo Etchecolatz, de 87 años, condenado a cuatro cadenas perpetuas por delitos de lesa humanidad durante la dictadura militar.

Además, un documento elaborado por la Procuraduría de Crímenes de Lesa Humanidad reveló que el 40 por ciento de los detenidos por ese tipo de delitos goza del arresto domiciliario.

Este tema fue uno de los ejes presentados por las querellas durante los alegatos que tuvieron lugar días atrás en el marco del cuarto juicio a represores que lleva adelante el Tribunal Oral Federal de Neuquén, cuya sentencia se dará a conocer en octubre.

El abogado de la Asamblea por los Derechos Humanos (APDH) de Neuquén, Juan Cruz Goñi, señaló que por la gravedad de las violaciones a los derechos humanos que se están juzgando no puede concederse el beneficio de la prisión domiciliaria, “pues tal postura se traduciría en un mecanismo de impunidad”.

Sin custodia ni esposas

En marzo de 2015, el ex jefe militar Luis Alberto Farías Barrera violó el arresto domiciliario que le impuso el Tribunal Oral Federal Nº 1 de Neuquén, que lo condenó a 22 y 25 años de prisión en dos juicios por delitos de lesa humanidad.

A pesar de tener prisión domiciliaria, Farías Barrera, de 85 años, fue visto en una clínica privada de la calle Alderete al 400 de esta ciudad, sin esposas ni custodia policial. La presencia de quien se desempeñó como jefe de la División Personal del Comando de la VI Brigada de Infantería de Montaña durante la última dictadura militar fue filmada por una mujer que se encontraba en la sala de espera de ese centro de salud.

Beneficio que se hizo automático

Según Juan Cruz Goñi, de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos (APDH) de Neuquén, en el primer fallo de 2008, el Tribunal Oral Federal Nº 1

de Neuquén dispuso prisiones comunes para los ocho condenados, pero las defensas apelaron y la Cámara de Casación Penal ordenó las prisiones domiciliarias.

Con ese antecedente, el tribunal neuquino que dictó condenas ejemplares en varios aspectos comenzó a otorgar automáticamente prisiones domiciliarias en el segundo y el tercer juicio, realizados en 2012 y 2014 respectivamente.

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