Las redes no tienen frenos

Exponerse en las redes sociales es cada vez más común, y se vuelve peligroso si un material excede el círculo íntimo y cae en manos impropias, viralizándose en cuestión de segundos. Así ocurrió la última semana con un video íntimo protagonizado por dos pilotos del TC -Giallombardo y De Benedictis- y una promotora, en el que se los ve teniendo relaciones sexuales e invitando a otros a la “fiestita”. Pero las imágenes fueron más allá de los destinatarios del convite y pasaron de un teléfono celular a otro, a lo largo y a lo ancho del país, a través de Whatsapp, sólo por el simple y delicado pecado de difundir.

Lejos quedó aquel escándalo del video de la modelo y actriz Silvina Luna en un viñedo mendocino con su novio, y que se conoció luego de que le robaran sus pertenencias.

Padres e hijos deben acordar normas de uso de las redes, porque lo que se sube nunca más se borra.

Hoy en día no es una cuestión de robos ni de hackers, es la fiebre de mostrarse, de darse a conocer, cueste lo que cueste. Y la tecnología y el acceso a ella están a la orden del día, y allí entramos en una fase preocupante cuando de nuestros niños y jóvenes se trata. Desconocemos quién está del otro lado recibiendo esas fotos y videos y cuáles son las verdaderas intenciones.

La publicidad de una empresa de telefonía celular refleja la desesperación de una adolescente por lo que le cuenta su madre de un video en la pileta, que incluso vio su padre y le puso música con sus amigos, y que finalmente resultó ser una tierna escena de pequeña mientras la bañaban. ¿Pero qué ocurre si la realidad es diferente? Es necesario hablar y pautar con los jóvenes sobre el uso de las redes y la difusión de imágenes, para que su vida social -como el caso de la promotora del TC- no se convierta en un calvario para siempre, porque lo que se sube a internet nunca más se borra.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído