Libros de gastronomía y vinos para el arbolito
Joaquín Hidalgo
Especial. El mercado editorial dedicado al sabor está en pleno auge. En un año como el que termina, por ejemplo, se editaron unos quince títulos en materia de comida y bebida, de todo tipo: desde recetarios a libros de viajes y guías de consumo. De modo que, a la hora de hacer un regalo para Navidad, ponerles una ficha a algunos de los libros puede ser un buen presente tanto para otros como para uno mismo. Aquí presentamos algunas de las opciones más destacadas de este año.
Recetas De Carne (Planeta, $549). El cronista gastronómico Pietro Sorba, autor de exitosas guías de pizzas y bodegones, entre otros, lanza ahora un recetario de carnes para trascender la parrilla. Son 150 preparaciones que van desde papas rellenas hasta anticuchos de corazón, y que recorren el mundo sencillamente explicadas. Para glotones desparrillados con ganas de hincarle al diente, un recetario ideal.
101 Hamburguesas que tenés que probar antes de morir (Planeta, $499). El bloguero Leandro H. Volpe logró transformar su pasión por las hamburguesas primero en un blog de consulta obligada para los burguermaníacos –burguerfacts.com– y, luego, en un lindo libro de estética algo trash y urbana en el que recorre las mejores hamburgueserías de Buenos Aires, con tips sobre el mundo del medallón de carne. Un lindo regalo para nerds del kétchup.
Siete Fuegos (Sudamericana, $689). Francis Mallmann, el más romántico de los cocineros –por los suspiros que arranca de sus lectoras y espectadores de TV con su rusticidad de estudio–, publicó en mayo “el libro definitivo sobre su cocina argentina”, según sus editores. Un compendio de sus escénicas creaciones pero también un lujo para el paladar, los ojos y la imaginación. De cuidada edición, un regalo perfecto para atesorar en la mesa ratona del living.
Las Cartas sobre la mesa (Sudamericana, $429). Las periodistas Elisabeth Checa y María de Michelis, trotamanteles de ley y lunga experiencia, publicaron este año una guía de restaurantes de Buenos Aires –capital iberoamericana de la cultura gastronómica– para hojear con atención y deleite. Viajeros en plan de una noche gustosa en la capital, agenden una lectura previa. Será buena guía.
La guía del vino argentino 2018 (Planeta, $449). Los sommelier Valeria Mortara y Aldo Graziani, ambos con trayectoria a salto de copas en las altas esferas de la restauración, publican su segunda guía de vinos. Catada a ciegas, la selección de botellas es buena y los comentarios de los vinos, aún siendo descriptivas notas de cata, orientan bien. ¿La novedad? El recorte por regiones.
Oro en los viñedos (Catapulta, $450). Este libro será una doble sorpresa para los bebedores de vino. Primero, porque bajo el subtítulo “Historias ilustradas de los viñedos más importantes del mundo” este libro recorre con dibujos de cuento, pero delicioso en su propuesta, el devenir de los famosos Chateau D’Yquem o Domaine de la Romanée-Conti, entre otros. Y segundo, porque la autora, Laura Catena, es también propietaria de Catena Zapata, cuyo viñedo Adriana culmina la saga.
Tras las viñas (Debate, $589). El afamado sommelier Josep “Pitu” Roca, propietario del Celler de Can Roca, junto a Inma Puig, psicóloga de reconocida trayectoria, emprenden un viaje para descubrir los mejores vinos del mundo. Sólo que, en el universo Roca, eso puede significar visitar unos kvires en Georgia o saltar del Priorat a Mendoza. Ameno y con un tono inspirador sobre el mundo del vino, es un lindo regalo para un bebedor que busque su destino.
Los buenos vinos Argentinos (Vocación, $480). La 11ª edición de esta guía ya clásica de la periodista Elizabeth Checa llega a las librerías a mediados de diciembre. La acompañan en esta nueva cruzada el sommelier Javier Menajovsky y el periodista Juan Diego Wasilevsky. Una selección de 290 vinos y 37 espumosos sobre unas 600 etiquetas. Como ya es costumbre, con la pluma ocurrente “La Checa”, se repasan los dimes y diretes del mundo del vino, el ABC para los consumidores y algún que otro tip digno de conocimiento.
Cambio: La gastronomía y los vinos, cada vez más presentes en la industria editorial.
Los editores prefieren el sabor
Desde 2010 las editoriales del país, principalmente Planeta y Random House Mondadori, se lanzaron a desarrollar colecciones de gastronomía. La razón detrás de este boom es simple: en la medida en que un consumidor paga por un vino o un plato lo mismo que por un libro, se abre un mercado de lectores dispuestos a pagar. Y sobre esa base crece el mercado, apalancado en estrellas de televisión y otros autores.


