Por ADRIANO CALALESINA
El concepto de desarrollo y posesión de las tierras fiscales es un leit motiv que subyace en la gestión del intendente Javier Bertoldi.
No es una obsesión, sino que la tierra aparece como el factor que determinará el poder de desarrollo de una ciudad. Y en estos tiempos de crecimiento, Centenario no quiere quedarse atrás y busca sus propios intereses.
No existe un elemento objetivo que permita determinar la cantidad de hectáreas que necesita el ejido de una ciudad y su proyección futura. Se habla de población, de potencialidades de desarrollo y tipos de actividades económicas.
Pero en el fondo, la distribución de la tierra está ligada a un factor político, profundamente afectado por las luchas partidarias e intereses privados que operan a la par del Estado. De otra manera habría más acuerdos que conflictos.
La Confluencia es el departamento más poblado y con más perspectivas de desarrollo económico. Vive la mayoría de la población de la provincia y la complejidad política determina el rumbo del gobierno provincial.
El tema de los límites fiscales parece estar en segundo plano para los ciudadanos pero es de vital importancia para los intendentes. Forma parte de un debate entre el gobierno central y los municipios, sobre todo en aquellos que están en manos de distinto signo político que el MPN.
Desde que asumió, Bertoldi inició una cruzada para recuperar unas 10.255 hectáreas que perdió en la municipalización de Vista Alegre, el ex barrio ribereño de Centenario. No sólo lo hizo este gobierno municipal, sino los ex intendentes emepenistas Adrián Fernández y Adrián Cerda.
Según el artículo 4 del anexo de la Ley 2.026, en unos 120 días posteriores a la creación del vecino municipio, el gobierno provincial debía restituir las hectáreas aunque sin asignar un lugar específico. Pero pasaron más de 19 años y a esta altura pocos se acuerdan de este hecho.
El ejido de Centenario tiene 12.926 hectáreas y es uno de los más chicos de la Confluencia junto a las ciudades de Neuquén, Plottier, Plaza Huincul y Cutral Co.
Llamativamente, Senillosa cuenta con 143.580 hectáreas, una superficie 11 veces mayor a la de esta ciudad, y sus límites llegan a lo largo de 5 kilómetros del embalse Los Barreales, según puede verse en los mapas oficiales de Catastro.
De fondo hay una deuda pendiente más allá de los partidos y es cómo será el pan de desarrollo integral de la confluencia. Para esto habrá que sentarse en un debate maduro, sin intereses partidarios, algo que suena utópico.


