El dato de que existe un incumplimiento del 20 por ciento en los supermercados neuquinos de Precios Cuidados si bien ya no llama la atención de los consumidores, sí genera indignación porque se trata de un programa que en principio apuntaba a hacer un poco más liviano el peso de llenar el carrito.
En la actualidad, no sólo no hay stock suficiente, que era una de las principales críticas en los comienzos de la implementación del plan, en 2014, durante el kirchnerismo, sino que ya no aparecen las primeras marcas.
Las empresas van reemplazando sus ofertas y ponen a disposición los productos que menos venden y que por ende son los menos atractivos para la gente, que opta por buscar otro tipo de promociones.
Además, el programa también fue modificando sus variables y se pasó de un listado que tenía un 67% de alimentos y bebidas (prioritarios en la economía familiar) a tener un 57%, una caída que muestra a las claras la idea de que de a poco el programa vaya quedando relegado.
Un aspecto que no se puede dejar pasar por alto es que en los últimos tiempos hay supermercados que ofrecen promociones de productos similares que son más baratos que los de Precios Cuidados. La pregunta que aflora de inmediato es si lo hacen a propósito. Y la otra inquietud que se plantea es que si lo pueden hacer con los productos que compiten con el plan nacional, por qué no lo hacen con otros que permitirían a la gente gastar un poco menos.
De fondo está la decisión del gobierno nacional de no sancionar a las firmas que no cumplen con el programa.
Está claro que mientras no haya multas para quienes no respetan las reglas, la trampa se seguirá haciendo. Más aún en un rubro en el que las promociones engañosas están a la orden del día.
Sin primeras marcas y sin stock, el programa va camino a la desaparición.


