La retención ilegal de aguas, la falta de controles y la sequía, generaron desesperanza en los productores rurales. La economía y la comunidad están en riesgo.
La falta de agua en el arroyo Covunco es un tema que ha estado en el ojo del huracán durante décadas, pero que en los últimos años ha alcanzado niveles críticos. Los productores del paraje Covunco Abajo están sufriendo las consecuencias de una retención indebida de las aguas por parte de las estancias agroganaderas Llamuco y Carreri que prácticamente han monopolizado las nacientes del arroyo cordillerano.
Esta situación ha generado una situación de emergencia para los productores, que ven cómo su trabajo y esfuerzo se desvanecen ante la falta de agua.
La escasez del vital elemente en tierras históricamente productivas es un golpe devastador para los productores. El agua es la “sangre de la tierra”, y sin ella, la producción se vuelve imposible. Los campos se secan, las plantas se marchitan y los animales sufren o en el peor de los casos se mueren. La falta de agua no solo afecta la economía de los productores, sino también su estilo de vida y su identidad. La tierra es su medio de vida, y sin ella, se sienten perdidos y sin rumbo.
Algunos productores han perdido todo lo que habían sembrado y plantado, mientras que otros apenas pueden producir lo suficiente para subsistir. La situación es tan grave que algunos productores ya piensan en abandonar sus tierras y buscar trabajo en otros lugares.
Covunco Abajo: crítica situación para los pobladores
La comunidad de Covunco Abajo está unida en su lucha por el derecho al agua. Los productores han estado denunciando la situación y exigiendo que se tomen medidas para garantizar el acceso al agua para todos. Sin embargo, la respuesta de las autoridades ha sido lenta y hasta insuficiente. Ya están cansados de esperar y a esta altura de los acontecimientos están decididos a tomar medidas para proteger sus derechos y su forma de vida. Esta vez esperan que su voz sea escuchada y que se tomen medidas para resolver esta crisis hídrica que está afectando a tantos vecinos.
El productor Luis Baca Cau (de la zona de chacras de Covunco Arriba) expuso, en diálogo con este diario, la grave situación que atraviesa el arroyo Covunco y las consecuencias que esto tiene para los vecinos y poblaciones que se proveen de este curso de agua. Según sus palabras, la sequía reinante se ve agravada por la retención ilegal de agua en las nacientes del arroyo, lo que ha generado una situación crucial.
"Estamos ante una situación crítica porque si bien es una sequía generalizada, la retención ilegal de agua en las nacientes del arroyo ha agravado la situación", declaró Baca Cau. "A no ser que el cambio climático también maneje máquinas, haga canales y demás, es imposible que la situación se revierta", añadió con impotencia.
Explicó además que la justicia ha actuado y se han realizado allanamientos y constataciones de la existencia de canales ilegales, pero que la situación sigue siendo grave. "La situación es tan grave que temo que en febrero ya no haya agua para consumo humano", advirtió.
El productor destacó que la situación se ve agravada por la falta de acción del poder político y que es necesario que se tomen medidas urgentes para resolver la situación. "Estamos en manos del poder político y esperamos que el gobernador tome cartas en el asunto y ordene a Recursos Hídricos que libere el curso del arroyo Covunco para el uso de la gente que vive en la zona", dijo.
A su vez destacó la importancia de la participación de la gente en la resolución de la situación y que es necesario que se involucren para que se tomen medidas efectivas. "La gente está padeciendo la sequía intencional y hay pérdidas de cultivo, pastura y animales", aseguró. "La provincia tendrá que venir en ayuda de la gente que ha perdido tanto y dar una respuesta", agregó a modo de reclamo.
La situación del arroyo Covunco es crítica y requiere medidas urgentes para abordar la problemática y otorgar una solución definitiva. Es necesario que las autoridades competentes y la justicia actúen en función de la situación y brinden apoyo a los productores rurales afectados.
En relación a esto propuso la construcción de una suerte de represa o reservorio invernal en algún punto alto del Cajón del Covunco para acumular agua durante los meses de crecientes y liberarla durante los meses de mayor consumo y menor producción del recurso. “Esta medida permitiría regular el caudal del arroyo y garantizar el acceso al agua para los vecinos y productores de toda la zona”, subrayó. A continuación, comentó que la geografía del Valle del Covunco es propicia para la construcción de un reservorio invernal y que técnicamente es posible realizar un estudio para determinar la viabilidad del proyecto.
La Lucha por el Agua en Covunco Abajo
La sequía y la retención ilegal de agua por parte de las estancias privadas han generado una crisis sin precedentes en el arroyo Covunco.
Según denunció públicamente la vecina Maitén Berthet, su familia ha sido consciente del problema y ha tomado medidas para reducir su consumo de agua y permitir que el agua llegue a los vecinos de Covunco Abajo. "Hemos decidido auto restringir el riego para el casco de diez hectáreas de nuestra estancia para poder dejar pasar la totalidad del agua hacia Covunco Abajo, donde viven unas ochenta o noventa familias", afirmó.
Sin embargo, la situación es crítica y las pérdidas son cuantiosas. "Las pérdidas por falta de agua son significativas no solo en el paraje Los Hornos, donde hay muchas huertas de subsistencia y hornos ladrilleros, sino también en el paraje Covunco Abajo, donde la mortandad de animales vacunos es alta y se están perdiendo hectáreas de cultivos de trigo, avena, alfalfa, maíz, papa y otras forrajeras", denunció Berthet.
"El panorama es desolador", sentenció Berthet. "Los vecinos necesitan el auxilio urgente para poder paliar esta situación porque muchos de ellos han invertido en la chacra y no van a sacar ningún fruto durante esta temporada".
La ausencia total de autoridades provinciales y locales ha agravado la situación y la falta de solidaridad de quienes están usando grandes piletones aguas arriba de la zona de desastre es notable.
"La pileta municipal de Mariano Moreno tiene un sistema de devolución del agua al arroyo, pero el llenado de esa pileta se encuentra en último orden de prioridad según la ley de aguas provincial ", manifestó con firmeza. Agregó que “esto genera una gran desigualdad social para quienes aguas abajo tenemos que contentarnos con, a lo sumo, mojar los pies en aguas estancadas, sucias y calientes".
Pedido de suspensión de la Expo
En este contexto, Berthet hizo un pedido urgente al intendente municipal Javier Huillipan para que suspenda la fiesta de la Expo Agroartesanal en la pileta municipal de Mariano Moreno como gesto solidario hacia los productores rurales que están padeciendo la emergencia hídrica en el valle de Covunco Abajo.
"No estamos en contra de las fiestas, pero creemos que no es el momento adecuado para celebrar cuando hay gente que está sufriendo pérdidas y penurias debido a la sequía", sostuvo. "Pedimos que se suspenda la fiesta hasta un momento en que las condiciones sean mejores y la gente pueda festejar sin sentir que se están ignorando sus problemas", completó.
El pedido de Berthet es apoyado (a través de un petitorio de puño y letra) por vecinos de chacras de Covunco Arriba, Los Hornos, Covunco Abajo, La Patagonia y otros establecimientos rurales. "Estamos pidiendo un gesto solidario, un gesto de humanidad hacia quienes están padeciendo esta emergencia hídrica", informó.
En función de la problemática existente solicitan que el Poder Legislativo se ponga en contacto con los vecinos para discutir un proyecto de ley que busca reparar las cuantiosas e históricas pérdidas que han sufrido los productores rurales y la comunidad en general debido a la falta de agua.
Además, se está pidiendo que la justicia continúe con la causa judicial contra el Estado provincial y las empresas y estancias que retienen los caudales, y que se sigan recibiendo denuncias, testigos y pruebas para que se haga justicia.
También se está llamando la atención a las autoridades de Recursos Hídricos para que inspeccionen el problema de los alambrados que interrumpen el paso normal de los animales hacia el agua y el paso de los canales que tienen sus tomas aguas arriba de esos alambres.
"Queremos que se haga justicia y que se tomen medidas para que no se repitan estas situaciones en el futuro", pronunció la vecina. "Estamos dispuestos a trabajar con las autoridades para encontrar soluciones, pero es necesario que se tomen medidas concretas, urgentes y definitivas para abordar la problemática del agua en Covunco", finalizó.
La desesperanza de un productor rural
La sequía y la falta de apoyo han llevado a Bruno Leiva, productor rural de Covunco Abajo, a un estado de desesperanza total. En una entrevista exclusiva con LMNeuquén, relató la difícil situación que está viviendo y la falta de soluciones que ha encontrado.
"Este año ha sido uno de los peores que he vivido", declaró Leiva. "La sequía ha afectado gravemente mi producción y ya no sé qué hacer. Había sembrado unos cuadros de maíz y alfalfa, pero todo se perdió. El pasto se secó y ya no hay esperanza de recuperarlo", indicó con mucha tristeza.
Bruno perdió ya como tres hectáreas de pasto y el resto se va a perder también. La siembra de papa y el zapallal están muy mal y no sabe si se podrán salvar. "Estoy cansado y sin esperanza", remarcó. A renglón seguido con total desamparo, acotó que "los campos están malos, no hay agua y no sé qué voy a hacer".
La falta de apoyo de las autoridades es otro de los problemas que enfrenta el productor. "La gobernación, la comuna, nadie hace nada", afirmó. "La comuna de Covunco Abajo ha hecho un desastre. Nos han cerrado todas las costas y los pasos para bajar a los animales al agua. Nadie se hace cargo y cuando vas a denunciarlo, se lavan las manos", expresó con mucha indignación.
A su vez también criticó la falta de respuesta de Recursos Hídricos. "No te dan ni cinco de bolilla y todos están igual. Entonces te tenés que andar peleando entre vecinos y eso no tiene sentido", señaló.
A pesar de la situación, Leiva sigue luchando por sobrevivir. "Solo quiero trabajar y producir, pero es imposible en estas condiciones", aportó. "No sé qué va a pasar conmigo y con mi familia. Estamos luchando por sobrevivir en un lugar que se está convirtiendo en un desierto. La sequía y la falta de apoyo nos están matando", manifestó cargado de impotencia.
La situación de Bruno Leiva es un ejemplo de la difícil realidad que enfrentan muchos productores rurales de este paraje, como las familias de Ismenia Arratia, Dora Ávila y Eva Pino. La sequía y la falta de apoyo están llevando a muchos a la desesperanza y la ruina. "No sé cuánto más podré aguantar", finalizó Leiva con lágrimas en los ojos.
Te puede interesar...

















Dejá tu comentario