Jerusalén (AFP/dpa) > El primer ministro de Israel, Ehud Olmert, debilitado por un grave caso de corrupción, anunció ayer que no se presentará en septiembre a las elecciones primarias de su partido centrista Kadima, por lo que renunciará a mantenerse en el cargo.
La decisión, anunciada en una alocución retransmitida por televisión, significa que Olmert abandonará el poder en los próximos meses una vez haya sido designado su sucesor al frente del Kadima.
Justo después de su dimisión, tras las elecciones primarias previstas a mediados de septiembre, el presidente israelí, Shimon Peres, designará al diputado mejor situado para constituir una mayoría parlamentaria, que dispondrá de un período de 28 a 42 días para formar gobierno.
Durante ese período, Olmert dirigirá un gobierno de transición, según la legislación israelí.
«He decidido no presentarme a las primarias del Kadima (...) Aceptaré de buen grado los resultados», declaró Olmert.
«Cuando sea elegido el próximo dirigente del partido, dimitiré de mis funciones como primer ministro para permitir al dirigente que sea elegido formar otro gobierno rápidamente», insistió Olmert, que dijo que se retira del poder para defender mejor su inocencia ante las acusaciones de corrupción.
«He cometido errores y lo lamento», agregó el primer ministro israelí.
«Abandonaré mis funciones como hace falta, honorablemente, de manera justa y responsable, tal como he actuado durante todo mi mandato», destacó Olmert, primer ministro desde 2006.
Estados Unidos, el principal aliado de Israel, reaccionó anunciando que está preparado a trabajar con cualquier líder que se haga cargo del país.
«Estamos dispuestos a trabajar con cualquier funcionario israelí en el gobierno, ya sea este gobierno o futuros gobiernos,» dijo el portavoz del departamento de Estado, Sean McCormack.
Kadima celebrará sus elecciones primarias en septiembre, el día 17, según la prensa israelí. En tanto, la ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, parte como favorita, seguida de cerca por Shaul Mofaz, ministro de Transportes.
Los dirigentes de Kadima multiplicaron en los últimos días los llamamientos a Olmert para que no se presentara como candidato a las primarias, por temor a que su impopularidad desencadenase más adelante en un desastre electoral.
Washington (dpa) > La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, inició ayer una serie de reuniones a puerta cerrada con funcionarios israelíes y palestinos, en un esfuerzo por avanzar en el proceso de paz.
Rice dialogó con la ministra de Relaciones Exteriores israelí, Tzipi Livni, previo a una reunión tripartita también con el jefe negociador palestino Ahmed Qureia.
Estados Unidos está intentando mediar para que ambas partes alcancen un acuerdo marco antes del final del mandato del presidente George W. Bush en enero de 2009, un objetivo establecido durante la conferencia sobre Cercano Oriente celebrada en noviembre en Annapolis, en el estado de Maryland.
Escenario
Aferrado a su asiento
Jerusalén (Dpa) > El primer ministro israelí, Ehud Olmert, demostró su capacidad de supervivencia política cuando consiguió capear el temporal y mantenerse en el cargo después de los graves errores que le atribuyó una comisión oficial de investigación sobre la guerra del Líbano en 2006.
Olmert se aferró a su asiento pese a que dimitieron el jefe del Ejército y el ministro de Defensa, e incluso pese a que exigió abiertamente su renuncia hasta su mismo «número dos», la ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, quien aspira a convertirse en su sucesora.
También consiguió mantener unida a su coalición de gobierno cuando el pasado noviembre, en la cumbre de Annapolis, decidió junto con el presidente palestino, Mahmud Abbas, iniciar negociaciones para llegar a un acuerdo de paz antes de finales de este año. Sus ministros ultraortodoxos amenazaban casi a diario con abandonar el gabinete si Olmert osaba negociar sobre Jerusalén.
Pero finalmente, Olmert decidió tirar la toalla y renunciará como primer ministro después de las elecciones primarias de su partido Kadima el próximo 17 de septiembre. La acumulación de sospechas de corrupción y la lucha de poder abierta dentro de su partido para buscarle un sucesor le hicieron finalmente desistir después de meses en los que casi a diario aparecían en los medios de comunicación israelíes nuevas acusaciones o exigencias de dimisión.
Olmert, de 62 años, llegó a la jefatura de gobierno en enero de 2006, después del infarto cerebral sufrido por el primer ministro Ariel Sharon. De todas maneras, el todavía primer ministro nunca consiguió alcanzar los niveles de popularidad de su predecesor, hasta hoy en coma.


