El clima en Neuquén

icon
17° Temp
31% Hum
La Mañana

Reconociendo mis limitaciones

La columna de Stamateas. Licenciado en Psicología, sexólogo clínico y escritor (www.stamateas.com.ar)

¿Cuál es la imagen que tenés de vos mismo?, ¿sabés realmente quién sos? Una persona que sabe con certeza quién es nunca abandona a mitad de camino, antes de lograr todo aquello que se ha propuesto alcanzar. Pero para muchos, esto no es así.

Todos los seres humanos llevamos una imagen propia grabada en la mente. Por lo general, esta coincide con lo que nos han dicho sobre nosotros mismos en los primeros años de vida. Es así como en nuestro ser interior pueden convivir distintas imágenes negativas que se convierten en limitaciones, que no nos permiten superarnos ni crecer. Estas son algunas de ellas:

Obsesiones: se trata de imágenes que se repiten una y otra vez y hacen que nuestra vida gire alrededor de eso. Ideas que se reiteran de forma compulsiva e impulsiva y perturban a quien las tiene y le roban la paz. Cuando se analiza todo, todo el tiempo, le damos lugar a la preocupación, que puede convertirse en obsesión. Hay gente que después de muchos años sigue recordando lo que alguien le hizo y no logra soltar esas imágenes negativas.

Pensamientos negativos: a diario todos construimos pensamientos en nuestra propia mente. Algunos de ellos son completamente negativos y nos detienen, haciéndonos creer que no somos merecedores de nada bueno. La mayoría de ellos son inconscientes, por lo que, si nos encontramos estancados y sentimos que no podemos avanzar, nos convendría tomarnos un tiempo para revisar qué es lo que estamos pensando. Nos podríamos llegar a sorprender de lo que pasa por nuestra mente.

Los pensamientos son ideas y siempre pueden reemplazarse. Mucho de lo que decimos tiene que ver con lo que pensamos. “¿Por qué yo siempre atraigo gente maltratadora hacia mí?”, dicen algunos, sin darse cuenta de que sus pensamientos (o creencias más profundas) son las que determinan sus circunstancias.

Prejuicios: son imágenes previas de una persona o de una cosa, que nos pueden conducir al fracaso. Toda idea que anticipe una derrota es un prejuicio.

Carencias: son uno de los límites más poderosos que podemos tener. Muchos se excusan por lo que no logran en su vida con aquello que no tienen: familia, apoyo, dinero, contactos, salud, etc. En realidad, la carencia es una imagen mental que no nos permite abrirnos a la abundancia que está a disposición de todos. Como no tengo, no alcanzo… En realidad es al revés: no alcanzo porque “creo” que no tengo o que no soy digno de tener.

Lo logrado: a veces lo que nos frena es lo que tenemos hoy. Es decir, nuestros logros. A esto se lo conoce como la “zona de confort”, la que nos negamos a abandonar. “Total, con lo que tengo ya estoy bien”, dicen algunos, ya sea familia, trabajo, bienes, etc. Y no son conscientes de que se están autolimitando a ir por más y soltar todo el potencial que llevan adentro.

La meta más grande que podemos tener en la vida es cambiarnos a nosotros mismos. Pero para empezar a cambiar, necesitamos reconocer nuestras limitaciones y ser lo suficientemente valientes para quebrarlas y accionar, en pos de la mejora continua y del bienestar personal.

Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a [email protected]

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas