Roca prolongó el pésimo comienzo de Cipolletti

El clásico rionegrino quedó para el Naranja en el Maiolino y dejó al DT albinegro en la cuerda floja.

General Roca. Ni el cipoleño más pesimista pudo haber presagiado un arranque peor para el Albinegro, que no sólo sumó su tercera derrota en serie en el Federal A, sino que ayer por la tarde cayó en el clásico con el Deportivo Roca 1 a 0 en el Luis Maiolino.

No despertó jamás de la siesta el equipo de Víctor Zwenger. Los ajetreados días previos con parte de la hinchada paralizaron a una formación que no puede negar continuidad y confianza desde el banco de suplentes, pero no arranca, no asocia, no hilvana ideas, no grita goles.

Los números van a la par del rendimiento, más allá de la injusta caída en casa ante Alvarado que ya no suena ni a premio consuelo. Tres jugados, cero puntos, no gol. Preocupante por donde se lo mire, sobre todo porque el cambio implicaría apostar por nombres relegados hasta ayer, que ahora deberán salvar la ropa ante los temibles 8 descensos.

Es el rendimiento individual y colectivo lo que invita al pesimismo. Un diagnóstico terminal que puede sonar a prematuro, pero es que el calendario no da respiro tampoco.

En los apuntes ofensivos del clásico hay dos jugadas puntuales y polémicas a favor de Cipo. La primera, en los pies de Maxi Herrera, con una potente media vuelta dentro del área a los 25, pero la pelota dio en el travesaño, picó sobre la línea y salió. El beneficio de la duda a favor del asistente que no corrió hacia el centro de la cancha para convalidar el gol.

Cinco más tarde, Martín Zbrun ganó en el área rival, en un centro bien ejecutado, pero en el que anularon el gol por posición de adelantada del central.

El gol y los cambios

El complemento tuvo un poco más de vuelo futbolístico. El gol del dueño de casa a los 9 incidió en el desarrollo, fue en un tiro libre desde la izquierda que Pablo Ostapkiewicz cabeceó en una de las pocas incursiones por el área albinegra. Ante la pasividad de los cipoleños, el corpulento número 3 pegó el frentazo inatajable para Nicolás Caprio.

Zwenger mando a la cancha a Germán Weiner por Gabriel Chironi (otra pobre presentación del neuquino). Ulises Romero reemplazó a Pablo Vergara (también de flojo rendimiento) y Gustavo del Prete a Diego Romero.

Las respuestas anímicas y futbolísticas no fueron muy diferentes para un plantel que dio otro paso en falso, pero esta vez más profundo, para hundirse en la tabla de posiciones y empezar a coquetear desde temprano con la permanencia porque, aunque parezca prematuro, es la realidad.

3 caídas y sin convertir

Villa Mitre en Bahía, Alvarado en La Visera y Roca en el Maiolino, las derrotas albinegras. En ningún partido pudo anotar.

Zwenger sabe que se le termina el tiempo

Caras serias y bocas cerradas al término del partido en el Luis Maiolino, donde el plantel de Cipolletti ni siquiera se bañó, sino que volvió de inmediato a La Visera.

Víctor Zwenger sabe que su crédito está al límite en el Albinegro, y en las horas posteriores al clásico se cruzaron muchos rumores.

Hubo diálogo entre la mesa chica de la dirigencia y el entrenador. Con Roberto Rapazzo Cesio quieren darle continuidad a un ciclo que se imaginó diferente, pero la realidad es otra.

Las presiones alrededor de La Visera existen, son reales y un nuevo traspié en casa, el domingo contra Ferro, no se toleraría.

En la cuenta negativa no sólo entran los tres partidos por el Federal A, también el de la Copa Argentina ante Almagro y la pálida imagen que dejó el equipo en la Copa Canal 10.

La falta de intensidad les quitará protagonismo a algunos nombres en el futuro inmediato. Por primera vez en el campeonato, el nuevo Cipo presentará un once diferente.

Ulises Romero es un firme candidato para la mitad de la cancha y hay que ver qué sucede con Ezequiel Ávila en lo que resta hasta el domingo. Abandonar la disposición de Gabriel Chironi como enlace puede ser otra de las variantes.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído