Jujuy (Télam) > Unas 5 mil personas participaron ayer de la celebración del Inti Raymi o Fiesta del Sol, en la réplica del templo de Calasasaya, de la antigua ciudad sagrada precolombina de Tiwanaku, que construyó la organización barrial Tupac Amaru en el barrio Alto Comedero de la capital jujeña.
La Fiesta del Sol, que marcó el comienzo del año 5520, es una de las más importantes del mundo andino, en el que todas las comunidades rurales realizan agradecimientos al sol y a la tierra, y comienzan la preparación para la siembra.
Auspiciada por los pueblos originarios, participaron en esta ancestral fiesta comunidades coyas, guaraníes, tobas y tonocotés, entre otras.
Desde las primeras horas del miércoles, miembros de las organizaciones sociales, cooperativistas y trabajadores encendieron fogatas en el lugar, donde al amanecer saludaron la aparición del sol con los brazos en alto, dando comienzo a la ceremonia de agradecimiento a la Pachamama o Madre Tierra.
Los presentes pidieron prosperidad, salud, por la familia, el mejoramiento de la economía, la generosidad de la tierra y trabajo para todos.


