El agujero que quedó en una de las paredes de la Escuela 144 de Aguada San Roque no fue producto de la explosión. El hueco fue realizado por los mismos vecinos que, en medio de la desesperación, intentaron salvar a las víctimas del lugar.
Así lo informó el perito Eduardo Prueger a LM Neuquén, luego de las pericias que realizó en el lugar el pasado jueves. Este es un dato clave en la investigación para intentar determinar cómo se produjo la explosión que causó la muerte de dos operarios y dejó con el 80% del cuerpo quemado a una docente.
Prueger precisó que los calefactores no habrían sido los causantes de la explosión ya que "están enteros" y que "no es una explosión que haya dejado un cráter". Por el contrario, la explosión se produjo por una pérdida de gas que sería de larga data y resta determinar en dónde comenzó.
En medio del fuego, el humo y la desesperación, los vecinos decidieron ayudar a las víctimas rompiendo la pared para intentar rescatarlas.
"El agujero no fue producto de la explosión sino que fue producto de lo que hicieron lo propios vecinos para intentar auxiliar a las victimas. No es producto de la explosión. Esto tiene que quedar aclarado porque al parecer los artefactos están enteros, esto significa que no es una explosión de un artefacto. Esto fue generado por los propios vecinos", explicó Prueger a LM Neuquén. Dijo, además, que esto se nota porque no hay "marcas de fuego" en esa zona.
Luego de un recorrido realizado el pasado jueves, Prueger aseguró que la Escuela "no estaba en condiciones de estar habilitada ni habitada", y que nunca pudo haber presencia de chicos ni adultos. Adelantó que volver al lugar del hecho para continuar con las pericias con un equipo de profesionales ampliado, que incluirá un bombero, un gasista matriculado, un arquitecto y un ingeniero.
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