El clima en Neuquén

icon
Temp
55% Hum
La Mañana

Añelo: 8 años por un crimen

Un septuagenario fue condenado a ocho años de prisión por matar a puñaladas a un vecino de Añelo en febrero de este año. El castigado, Juan Alberto Castillo, no desconoció el hecho, aunque deslizó que actuó bajo estado de “obnubilación alcohólica”.
Neuquén > Un septuagenario fue condenado a ocho años de prisión por matar a puñaladas a un vecino de Añelo en febrero de este año. El castigado, Juan Alberto Castillo, no desconoció el hecho, aunque deslizó que actuó bajo estado de “obnubilación alcohólica”.
Tras el juicio oral, se conoció esta semana el fallo que condenó por el delito de homicidio simple a Castillo, de 70 años y oriundo de la región de Bio Bio (Chile).
El pasado 7 de febrero, en horas de la noche, y en medio de una disputa verbal, Castillo atacó con un cuchillo en reiteradas oportunidades a Camilo Toledano. Este cayó muerto en su propia casa y fue auxiliado por un vecino, aunque poco pudo hacer para salvarlo.
En el debate realizado en la sala de audiencias de la Cámara en lo Criminal Segunda el 10 de junio, el acusado ofreció por primera vez su versión de los hechos y dijo que no recordaba nada, apenas una serie de amenazas y agresiones que le habría efectuado la víctima. Acto seguido, despertó en un calabozo.
También pasaron por el debate los principales testigos, entre ellos un vecino y un policía.
Una de las personas, vecino del lugar, comentó que vio a Castillo, cuchillo en mano, cuando abandonaba la vivienda de Toledano. Además, cruzaron unas palabras y el victimario le dijo que había “matado a Toledano”.
Por otra parte, un agente policial que prestaba servicios en la comisaría de Añelo, destacó que en forma espontánea Castillo se acercó a la seccional y le contó que se había “mandado una macana, maté a uno”.

Alegatos
A la hora de los alegatos, la Fiscalía, a cargo del doctor Ignacio Cano, consideró probado el hecho y pidió un castigo de diez años de prisión. Por el contrario, la Defensa, llevada adelante por el doctor Daniel Geloni, reclamó la absolución de Castillo “por inimputabilidad dado que la ingesta alcohólica que padecía le habría impedido comprender la criminalidad de su acción y dirigir sus actos”.
El Tribunal, integrado por los doctores Emilio E. Castro, José V. Andrada y Richard W. Trincheri consideró las distintas pruebas y valoró de manera especial los testimonios y la propia confesión de Castillo. Evaluó su culpabilidad y expresó que “no existen exculpantes ni justificantes que impidan el reproche penal, cargo que le debe ser efectuado a título de autor”.
En base a lo anterior, le impuso la pena de ocho años de prisión.