Posteriormente, en una corte marcial en abril de 1988 fue declarado culpable de dos asesinatos, un intento de asesinato y tres violaciones. El jurado decidió la condena a muerte por unanimidad.
La decisión de Bush tuvo lugar porque la justicia militar estadounidense prevé que la pena de muerte de un miembro del ejército no puede concretarse sin autorización del presidente.
El último presidente en aprobar una ejecución militar fue Dwight Eisenhower en 1957. En esa oportunidad, el también soldado John Bennet fue declarado culpable de violación y del intento de asesinato de una niña austríaca de 11 años y murió en la horca en 1961.
Los tribunales militares todavía no determinaron el día de la ejecución de Gray, ya que éste aún puede recurrir ante la corte civil federal.
El ejército estadounidense también solicitó a Bush la aprobación de la ejecución de otro soldado condenado, Dwight Loving, quien fue declarado culpable de robo y asesinato de dos taxistas en 1988. Actualmente hay seis militares condenados a muerte en Estados Unidos. (Télam)


