Casi 1000 familias viven con la basura en la puerta

Son las que no tienen servicio de recolección, según datos del Municipio.

Ana Laura Calducci
calduccia@lmneuquen.com.ar

NEUQUÉN
Desde el Municipio informaron que quedan menos de 900 familias en la ciudad sin recolección de residuos, gracias a un plan que se puso en marcha hace un año para ampliar el servicio a cada rincón, incluso a los asentamientos irregulares.

25,31 pesos por cuadra invierte el Municipio para que Cliba haga la recolección domiciliaria.

La ampliación del recorrido de los camiones de Cliba implica una mayor erogación del Municipio a la empresa. Son cerca de 30 pesos por cada cuadra que se agregan. "De todos modos tenemos directivas del intendente de avanzar hasta cubrir toda la ciudad, porque la idea es dar prioridad a la recolección puerta a puerta en el combate que tenemos contra la basura", explicó Cristian Haspert, subsecretario de Limpieza Urbana.

En lo que va de 2016, se sumaron a la recolección 883 familias. La mitad son vecinos del sector Cuenca XVI, donde hace poco se inauguraron planes de viviendas. El resto vive en asentamientos informales de Confluencia, Hibepa, Gran Neuquén (Toma Norte) y Gregorio Álvarez (Toma Pacífica).

Para el mes que viene está previsto que Cliba incorpore a unos 200 hogares de las tomas El Tanque, Sector 3 y Huertas, todas del Parque Industrial, más unas 180 viviendas del sector Patagonia, en el barrio Mercantiles. "Estamos por comenzar las pruebas y, si todo sale bien, van a tener el servicio domiciliario pronto", anticipó el funcionario.

Además de esos cuatro grupos de casas, el sector más amplio que queda pendiente es la toma Los Hornos y el extremo más alejado de Valentina Norte Rural, donde viven más de 400 familias.

También están fuera del recorrido algunos loteos privados en Valentina Sur, donde ya se levantaron casas; varias cuadras de Villa Ceferino, donde los cables bajos no dejan entrar a los camiones, y 20 familias más de Gran Neuquén Norte. En total, son menos de 900 familias, alrededor de tres mil vecinos.

Haspert remarcó que lo que falta es más que nada la periferia de la ciudad y dijo que cuando completen lo programado, van a quedar muy poquitos.
Indicó, además, que si bien existen tomas sin regularizar en zonas cercanas al centro donde no pasa el recolector, consideran que esas familias "de alguna manera están cubiertas porque, aunque no sea en la puerta, tienen el servicio". En esa situación, hay al menos dos mil familias.

"Nos ayudó mucho en esta tarea que empezamos la nueva Unidad de Regularización de Asentamientos, que se creó porque, cuando se hace el amojonamiento y la mensura, los mismos vecinos nos avisan que quieren la recolección de residuos", remarcó el subsecretario, y precisó que, tanto en las tomas que se formalizaron como en los loteos privados, después de las conexiones básicas como agua y luz, lo primero que piden las familias es el recolector. Eso y que pase el colectivo.

Neuquén genera 300 toneladas diarias
El servicio en números

El servicio de recolección de basura le cuesta al Municipio alrededor de 166 millones de pesos al año, 13,9 millones de pesos al mes. Es lo que se estipuló en el contrato que se firmó a fines de 2015 con Cliba-Tecsan, vigente hasta 2023.

A esos montos se les suman después las actualizaciones de precios y los gastos extra por ampliación de los recorridos o de los operativos de limpieza.

Cada día los neuquinos generan unas 300 toneladas de basura que se recolectan con 22 camiones de la concesionaria, según se indicó desde el Municipio. Esto implica que cada vecino tira un 1,2 kilogramos diarios de desechos.

Además de los camiones que recorren los barrios, Cliba está obligada a instalar 630 contenedores de mil litros en la zona céntrica y algunos puntos estratégicos de la ciudad, así como 60 cajuelas de menor tamaño en las zonas urbanizadas donde hace falta reforzar la recolección o los vehículos no pueden llegar.

En los nuevos barrios, los perros salen al ataque de los recolectores

NEUQUÉN
Los perros sueltos que tienen muchos vecinos en sus casas no son sólo un problema para los carteros, también los recolectores de residuos se han quejado de mordeduras y persecuciones.

Desde la comuna indicaron que es el principal inconvenientes que tienen al incorporar nuevos barrios al recorrido de Cliba y que la única solución que encontraron es ir puerta por puerta pidiéndoles a los dueños que los aten.

El subsecretario de Limpieza Urbana, Cristian Haspert, contó que en el último año se incorporaron más de mil familias al servicio de recolección de basura domiciliaria, la mayoría de tomas que estaban sin regularizar. Agregó que, al hacer ingresar los camiones por primera vez en esos barrios, se encontraron con varios problemas, como cableados muy bajos o esquinas angostas, pero el principal inconveniente fueron los perros que perseguían a los recolectores para morderlos.

"Se ve que, como no están acostumbrados al paso del camión, sienten que la vivienda está siendo atacada y salen a defenderla; nos pasó en muchos lugares", relató.

Dijo que, por ahora, la única solución que encontraron"es ir casa por casa advirtiendo a los dueños y explicando que, para poder prestar el servicio, es necesario que aten o encierren a sus mascotas durante el horario en el que pasa el recolector.

Contó que los vecinos también deben modificar su rutina con el recolector, porque ya no pueden tirar la basura a cualquier hora en una cajuela comunitaria. "Y también se les pide que pongan los canastos, que tienen que tener más de un metro de altura", aclaró.

Dijo que, por el momento, el problema con los perros no pasó de algunos sustos y corridas, pero les preocupa "asegurar la integridad de los empleados que hacen el trabajo". Comentó que no habían previsto este tipo de inconvenientes, si bien es casi folclórico el problema de los canes con los otros servidores puerta a puerta: los carteros.

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