Planta de romero: cómo podarla para evitar que pierda su aroma en verano
Aunque no son para nada trabajosos, los cuidados que debemos tomar para la poda de la planta de romero sí son específicos. Así, podremos evitar que pierda su color y su aroma en el verano.
Los cuidados del romero son muy sencillos si le damos lo que necesita: mucho sol, poca agua y una tierra con buen drenaje. Aquí te contamos cómo podar la planta de romero para evitar que pierda su color y aroma en verano.
De acuerdo a la fuente citada, el romero es una planta ideal si buscamos algo resistente y que no nos “pida mimos” cada dos por tres. Lo mejor es tenerla en el exterior, aunque en interior también tira bien si le da la luz suficiente. Los cuidados del romero planta se basan en entender su origen mediterráneo: mucho sol, poco riego y suelo pobre.
Planta de romero: cómo podarla para evitar que pierda su aroma
Para podar la planta de romero y así evitar que pierda su color y aroma en verano, deberemos atender la siguiente guía paso a paso:
- Recortar suavemente las puntas de la planta, de unos 2 o 5 centímetros de largo en las ramas verdes, evitando cortar la madera vieja.
- Cortar sólo los tallos verdes y flexibles de la parte superior (no más de un tercio de la planta).
- Extraer ramas secas, dañadas o bien aquellas que se crucen en el interior para mejorar así la ventilación.
- Podar el exterior para mantener una forma redondeada y uniforme, evitando que la planta se vuelva demasiado alta o desgarbada.
- Evitar cortar las partes leñosas (marrones) de la base, ya que el romero tiene dificultades para rebrotar desde madera vieja.
En el portal citado, se consigna que podar el romero es muy fácil. Solo se necesita contar con unas tijeras limpias y afiladas. Es importante hacer cortes por encima de los nudos para estimular el crecimiento. Asimismo, es clave evitar podar en invierno y no cortar más de un tercio de la planta. La poda regular ayuda a que se mantenga compacto y frondoso.
Por otra parte, se subraya que el riego del romero dependerá del clima y si está en interior o exterior, pero, como norma general, una vez a la semana suele ser suficiente. En verano tal vez necesite algo más si está en maceta, pero siempre hay que comprobar antes que el sustrato esté bien seco.
El riego del romero debe ser moderado. Es una planta que odia los excesos de agua, así que mejor quedarse corto que pasarse. Dejar que la capa superior del sustrato se seque del todo antes de volver a regar. En invierno apenas necesitará agua, y en verano vigilar que no se agote.
Otro dato significativo: el romero prefiere el sol. Si lo colocamos a la sombra o en sitios con poca luz, el romero pierde su aroma, se alarga y puede enfermar. Cuanto más sol directo reciba, mejor crecerá y más sabor tendrán sus hojas.
Por último, se indica que las plagas comunes en la planta de romero son pocas, pero pueden aparecer si hay exceso de humedad o mala ventilación. La más típica es la araña roja, sobre todo en ambientes muy secos. También pueden aparecer pulgones o cochinillas, pero se controlan bien si se detectan a tiempo.
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