Con niebla y sin equipamiento, el aeropuerto es una pesadilla

Necesitan renovar costosos dispositivos para operar con baja visibilidad.

Sofía Sandoval
sandovals@lmneuquen.com.ar

NEUQUÉN
El aeropuerto Presidente Perón estaba más concurrido que nunca. Mientras una fila de personas esperaba ante las puertas del embarque, otro grupo los observaba con una mezcla de envidia y resignación. La baja visibilidad de la pista canceló todos los vuelos de la mañana y algunos pasajeros esperaron más de 8 horas para tomar un avión. La ciudad amaneció con un frío penetrante y un manto pálido de niebla que apenas dejaba ver. Mientras en las calles recomendaban circular con las luces encendidas y dejando distancia entre los vehículos, la actividad del aeropuerto se paralizó. Al mediodía, los pasajeros varados dormían en el suelo con almohadas improvisadas con camperas, mientras el primer vuelo de la jornada se aprestaba a salir.

Con el argumento de que había nula visibilidad en la pista, las aerolíneas informaron que los aviones tuvieron que aterrizar en Bariloche y quedaron a la espera de que mejoraran las condiciones climáticas para poder retomar el funcionamiento en la terminal aérea local. Las demoras provocaron el fastidio de los usuarios, ya que muchos perdieron conexiones o faltaron a compromisos laborales.

Según explicaron desde el aeropuerto, la falta de visibilidad es el principal factor que entorpece la operatividad de esta terminal, que en general funciona en condiciones óptimas en un 90%. Si bien la estación tiene una tecnología avanzada, cuenta con un instrumento llamado Instrumental Landing System (ILS) que data de la década del 80 y que, de ser más preciso, podría permitir los aterrizajes con escasa visibilidad.

Aunque no está comprobado, aseguraron que en el aeropuerto se hablaba de un pedido de un nuevo ILS, que requiere hacer una orden especial al exterior y desembolsar una cifra millonaria. El argumento principal es que una de las partes de este instrumento -llamado glide path- está fuera de servicio y eso limita la operatividad.

Aunque proporcionarían una ayuda, los instrumentos no son la única causa que cancela los vuelos en el aeropuerto local, ya que aterrizar o no con niebla depende del tipo de aeronave y su velocidad de aproximación, el nivel de señalización de la pista y otros equipos como el RBR, que sirve para medir la visibilidad con más precisión.

Si bien hay avances técnicos que permiten sortear estas dificultades, las condiciones climáticas son las principales determinantes de la operatividad de los aeropuertos y, en ese sentido, el emplazamiento de la pista neuquina en un valle no colabora con su funcionamiento, que suele verse interrumpido con las neblinas invernales. No obstante, como el nivel de operatividad es alto, las escasas interrupciones no justifican una mudanza.

Al mejorar las condiciones, el aeropuerto comenzó a descomprimirse con un ajustado esquema de vuelos reprogramados, que se unían a las habituales salidas vespertinas. A la tarde, y tras horas de ensayar posiciones incómodas en los asientos de la sala de espera, los pasajeros fijaron con alivio sus ojos en las puertas de embarque.

Frases
"Llegamos a las seis de la mañana, nos subieron al avión y esperamos arriba una hora, pero después nos avisaron que no podíamos salir por la niebla. Todavía no sabemos a qué hora lo van a reprogramar". Romina

"Yo tenía el vuelo programado para el martes a las 11 y me tuve que volver a la casa de mi hija a dormir. Uno toma el avión para viajar más rápido y al final termina perdiendo más tiempo". Graciela

"Mi vuelo ya lleva dos horas de espera y estoy preocupada porque tengo una conexión con un vuelo internacional. Como son de la misma empresa, espero que me lo reconozcan si no llego a tiempo". Jennifer


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