El hombre condenado se aprovechaba de la menor cuando visitaba la casa de su abuela en Cipolletti, “efectuándole tocamientos por arriba de la ropa y la besaba”. Como los hechos se extendieron durante el transcurso de un año, el tribunal admitió la figura de “abuso sexual gravemente ultrajante”.

El 21 de noviembre de 2016, la ex Cámara Primera resolvió condenar a J.R. a la pena de seis años de prisión. La defensa pública, después de la sentencia, interpuso un recurso de casación y, como fue rechazado, redactó una queja ante el STJ. Refirió el defensor que el testimonio de la niña había sido sobredimensionado.

El STJ, después de analizar las constancias del caso, concluyó que “más allá de las citas jurisprudenciales y afirmaciones genéricas a las que se hace referencia, en la casación no se incluye una argumentación tendiente a demostrar por qué el relato de la niña habría sido sobredimensionado, como refiere dogmáticamente. En efecto, el recurrente no desarrolla los motivos por los que la credibilidad asignada a sus dichos sería arbitraria. Sobre este punto, luego de visualizar en esta sede su declaración a través del registro audiovisual de la cámara Gesell, no se puede más que coincidir con las apreciaciones del tribunal, que la estimó absolutamente creíble y clara, aún con las dificultades propias de su personalidad retraída como consignara la psicóloga encargada de la entrevista, ponderando su concordancia con las demás constancias de la causa”.

La víctima quiso quitarse la vida

Al igual que otros hechos de abuso, la investigación tuvo su empuje a partir del respaldo que le brindaron organizaciones sociales a la madre de la víctima. De acuerdo con fuentes judiciales, la niña empezó a ser abusada a los 7 años y la mamá fue la encargada de realizar la denuncia en el Ministerio Público Fiscal de Cipolletti.

El caso reveló un enorme drama vivido por la víctima, que intentó quitarse la vida cuando llegó a la adolescencia.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído