Bomba: el club de la Primera Nacional que quiere a Ricardo Centurión
Un elenco de la segunda división tiene la intención de contar con los servicios del delantero y Ricky avisó que no lo ve con malos ojos.
Ricardo Centurión, el talentoso atacante que supo brillar en los clubes más grandes del país, rompió el silencio tras su reciente desvinculación de Oriente Petrolero y sacudió el mercado local con una confesión inesperada sobre su futuro inmediato. El jugador de 33 años manifestó su deseo de regresar al fútbol argentino para estar cerca de su familia y sorprendió al abrirle la puerta a la segunda categoría del ascenso nacional.
"Si tengo que jugar en el Nacional B, lo hago"
"A mí no se me cae ningún anillo. Si tengo que jugar en el Nacional B, lo hago", disparó el delantero en una entrevista con Radio Continental, dejando en claro que su prioridad es volver a tener rodaje en el país sin importar la división. Esta declaración encendió rápidamente las alarmas en La Docta, ya que Racing de Córdoba busca reforzar su plantel para pelear los primeros puestos del certamen. De hecho, las negociaciones se habrían puesto en marcha en las últimas horas.
La intención del Wachiturro de competir en la divisional de plata responde a una necesidad personal de redención y a la búsqueda de estabilidad tras años marcados por altibajos fuera de la cancha. "Quiero seguir adelante, siempre me levanto con una idea, estoy entrenando, estoy yendo al gimnasio para cuando salga algún trabajo y a esa gente que confíe en mí no fallarle", explicó el futbolista.
El paso del delantero por la nación del Altiplano significó una prueba de madurez que, según sus propias palabras, logró superar con éxito tanto en lo profesional como en lo personal tras haber sido padre. "No lo dudé porque sentía que era el momento otra vez de trabajar. Uno cuando ya tiene un hijo ya piensa totalmente diferente. Fue una prueba que la superé", valoró sobre su etapa en los Refineros.
Las definiciones de Centurión sobre su carrera y su paso por Boca
Durante la charla, el crack repasó momentos críticos de su trayectoria y reveló que estuvo a un paso de concretar su regreso al elenco azul y oro mientras vestía la camiseta de Vélez Sarsfield. "Cuando yo estoy en Vélez, me llamó el Chelo Delgado para ir a Boca. Yo estaba en mi casa y le digo: 'Yo me voy caminando'", recordó con nostalgia sobre aquella oportunidad frustrada.
El atacante explicó que el pase no se dio por una cuestión de lealtad hacia su representante de aquel entonces, una decisión de la que hoy parece arrepentirse profundamente ante los micrófonos. "Yo me la jugué por mi representante y no me fui. Cuestión que después mi representante, por cosas de la vida, me soltó la mano", sentenció el artullero sobre aquel quiebre en su carrera.
Centurión también se tomó un tiempo para hablar de su relación con Juan Román Riquelme, a quien le guarda una profunda admiración profesional y un vínculo que trascendió los límites del campo de juego. "Hablábamos siempre, él me tenía mucho cariño. Es más, yo fui a la casa de él, me invitó a comer, a jugar un fulbito, que me quería conocer", detalló sobre sus encuentros con el actual presidente xeneize.
Sobre las charlas tácticas y los momentos compartidos con el ídolo máximo del conjunto de La Ribera, el atacante utilizó una expresión muy particular para describir lo que sentía al escucharlo hablar sobre la pelota. "La verdad es que hablar con Román de fútbol es un orgasmo, boludo", confesó entre risas, rememorando las anécdotas vividas gracias a la intermediación de su amigo Javier García.
Además de los temas deportivos, el ex Academia enumeró los tres dolores más grandes que marcaron su vida, incluyendo la ausencia en el Mundial de Rusia 2018 y la trágica pérdida de su novia. "Un golpe de mi vida que se fue mi pareja, fue un detonante que yo ya lo superé, pero esos fueron momentos duros", relató con visible emoción al recordar a Melody Pasini.
A pesar de los obstáculos, el futbolista aseguró que logró un cambio de mentalidad necesario para afrontar esta nueva etapa, especialmente ahora que superó la barrera de los 30 años. "A mí en Bolivia se me abrió la cabeza muy fuerte, y empecé a pensar cosas diferentes", reflexionó el volante ofensivo sobre su evolución personal.
Hoy, su rutina se basa en el entrenamiento constante a la espera de un llamado que le permita demostrar que su talento sigue intacto y que puede ser un aporte valioso para cualquier equipo del plano local. "Quiero seguir alimentando las esperanzas para también mirar a los ojos a mi hija, y que sienta que tiene un padre que juega al fútbol", expresó como su principal motor de motivación.
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