Buscan evitar que el gobierno de Bachelet sancione una controvertida norma que permite el lucro en las escuelas y la selección de alumnos.
Santiago de Chile (dpa) > Una veintena de profesores irrumpieron ayer en el palacio de gobierno de Chile, en respaldo a la huelga indefinida del magisterio contra la ley de educación que promueve el gobierno de Michelle Bachelet, pese al rechazo de parlamentarios de sus propias filas.
Los manifestantes exigieron a gritos el retiro de la iniciativa legal, que permite el lucro y la selección de alumnos en el sistema educacional, criticado por su inequidad.
«Hay que escuchar a las mayorías, basta de acuerdos de cúpula», clamó el presidente del Colegio de Profesores, Jaime Guajardo, antes de ser sacado por la fuerza de La Moneda por la guardia palaciega.
Frente al palacio del Congreso, los estudiantes que se manfiestaban contra la sanción de la norma se enfrentaron a los carabineros, quienes arrojaron bombas de humo y utilizaron carros hidrantes para disolver la protesta.
Desde el gobierno, que intenta aprobar el proyecto con votos propios y del opositor partido Renovación Nacional, de derecha, el portavoz Francisco Vidal rechazó la acción.
«Lo que han hecho los dirigentes del magisterio no sólo es una falta de respeto al gobierno, sino a que los miles de chilenos que todos los días pueden circular por estos patios», dijo.
Sin embargo, y tomando distancia con el gobierno, grupos de diputados pidieron aplazar la discusión de la iniciativa, que busca reemplazar la ley vigente, heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
Protestas
Ante la negativa del gobierno, los profesores anunciaron un recrudecimiento de las protestas que se alargan por hasta un mes en algunas instituciones de educación escolar y universitaria.
«Mañana -por hoy- para nosotros es el día D. Es la gran jornada en la cual vamos a copar el Congreso», prometió ayer Guajardo.
La movilización, que se suma a manifestaciones de transportistas, mineros y empleados públicos ocurridas los últimos dos meses, coincide además con las protestas de estudiantes.
De hecho, ayer unos veinte escolares y universitarios intentaron ingresar por a fuerza a la sede la derechista Unión Demócrata Independiente, escupiendo de paso al diputado Dario Paya.
El dirigente estudiantil Carlos Sepúlveda explicó que su acción fue contra la ley educacional en trámite legislativo. «El movimiento de estudiantes ha decidido radicalizar su accionar», justificó.
«Yo no insultaría a los estudiantes de Chile calificando a estos personajes de estudiantes», retrucó el parlamentario.
En medio del conflicto, el gobierno, que en octubre encara comicios municipales a los que acudirá dividido, salió a sellar la aprobación de la iniciativa a través de un pacto con el multimillonario opositor Sebastián Piñera, líder de Renovación Nacional.
La decisión, impulsada por el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, y su par de Interior, Edmundo Pérez, generó roces en el equipo político del gobierno, donde otros líderes privilegiaban lograr primero un acuerdo en el oficialismo.


