El cielo capitalino se tiñó de naranja
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Este extraño tinte comenzó a expandirse como una franja sobre el espacio alrededor de las 17.07 y perduró visible al ojo humano poco menos de cuatro minutos.
Por momentos, las nubes se desplazaban y permitían ver en limpio una pelota blanca iluminada recortada en su borde izquierdo por la sombra del satélite natural de la tierra.
El frío intenso que se registró en la ciudad en horas de la tarde hizo que muy pocos tuvieran la oportunidad de contemplar el fenómeno al aire libre, el cual se podrá volver a ver de manera total desde el país, recién en 2020.





