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La Mañana

El Gobierno insiste en que no dialogará si continúa el paro

El jefe de Gabinete consideró que el sector agropecuario y una parte de la oposición hace «planteos desestabilizantes».

Buenos Aires (NA) > El gobierno nacional acusó ayer al sector agropecuario y a dirigentes opositores de hacer "planteos desestabilizantes" y le reprochó al campo su actitud, al asegurar que el Poder Ejecutivo es "el único que ha cambiado posiciones" en este conflicto por las retenciones que ya lleva casi tres meses.

En tanto, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, ratificó que no se convocará a una nueva mesa de diálogo al agro mientras haya medidas de fuerza, y acusó a las entidades del sector de hacer planteos "antidemocráticos".

El fuerte cuestionamiento partió del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien advirtió, además, que hay sectores que "se montan en el problema y lo politizan".

Fernández, el principal negociador que puso la presidenta Cristina Kirchner en esta crisis, sostuvo que el Gobierno "ha dialogado siempre, es el único que ha cambiado posiciones, no el campo, y aún así el campo se vuelve irreductible".

Randazzo señaló que "Es antidemocrático el planteo porque hay un gobierno elegido para tomar decisiones y para gobernar", enfatizó Randazzo.

El funcionario le recomendó a las entidades del agro que se presenten a "elecciones" si quieren "imponer ellos el modelo económico que creen que es mejor para la Argentina".

El ministro coordinador defendió el sistema de retenciones y sostuvo que "tienen un sentido básico", al explicar que se aplican frente al aumento de los precios internacionales, "para que no repercutan en los mercados internos".

También expresó que "el problema, además de ser de números, es de los que se montan en el problema, terminan politizándolo, ideologizando y haciendo planteos desestabilizantes".

El jefe de Gabinete denunció también que el campo recibe el apoyo de "los sectores más ultras de la izquierda hasta los más reaccionarios de la derecha -como la señora Cecilia Pando (dirigente pro-militar)- y en el medio encuentra a Mauricio Macri y a Francisco De Narváez".

Fernández rechazó, además, que el conflicto se reduzca a "un problema de recaudación, porque todas las retenciones representan el 13 por ciento de los ingresos del Estado y las que se aplican sobre carnes y granos están limitadas al 3 por ciento".

El funcionario reconoció que por ahora no piensa alejarse del Gobierno, como reclaman algunos sectores, pero adelantó que su hijo le pide que renuncie, porque esta larga pelea lo "afecta mucho".

"El quisiera que no siga porque lo afecta mucho. Cada vez que lee que renuncio, salta en una pata. Se pone más contento que la oposición", ironizó Fernández.