El matadero, en jaque porque no le juntan la basura

Es en la meseta, donde suspendieron la faena por un problema con Cliba. Acumulan bolsas con vísceras.

Neuquén.- Ayer se cerró el matadero de Colonia Nueva Esperanza por un motivo insólito: no hay nadie que se haga cargo de recolectar la basura. El problema comenzó hace dos semanas y los encargados continuaron como pudieron hasta llegar a un punto límite. El fin de semana tenían 80 bolsas con vísceras de chanchos caldeadas con temperaturas de 30 grados que generaban una nube de moscas. En esas condiciones, no quedó otra que parar la faena.

"Nos dicen que hay un problema gremial de Cliba y la verdad es que desconozco, ni tampoco me puedo meter porque el que tiene convenio para recolectar la basura es el Municipio. Por eso les digo a los productores que no se enojen con nosotros", comentó Rubén Alegría, presidente de la Asociación de Fomento Rural (AFR) Productores Unidos, que tiene la concesión del matadero.

Contó que, tras cerrar el establecimiento, conversó con el subsecretario municipal de Fiscalización Externa, Gustavo Orlando, "y prometió ayudarnos, pero hasta que esto no esté en condiciones de higiene, no habilitamos".

12 animales por día: Esa es la cifra máxima que se faena en el matadero de Colonia Nueva Esperanza.

Desde ayer, no están dando turnos para evitar la acumulación de basura y evitar que se convierta en un gran foco de contaminación.

La suspensión de la faena se resolvió a un mes de las fiestas, cuando la demanda de cerdos se incrementa. Los 250 crianceros de la ciudad no tienen otro lugar adonde ir.

Alegría reconoció este inconveniente, pero explicó: "No es cosa nuestra, que venimos aguantando muchas cosas, como estar sin contrato porque se venció el año pasado y lo prorrogaron hasta septiembre, y no podemos seguir así".

Contaminación

"Sería muy fácil para mí cargar todo en una camioneta y tirarlo en la barda, pero estaría creando un foco de contaminación, una irresponsabilidad total", recalcó. Indicó que la falta de recolección de basura "empezó hace dos sábados, que se llevaban dos bolsas cuando había 10 y no quisimos cerrar, hasta que se fue acumulando, ahora hay 80 y, si faenamos un chancho acá, en 10 minutos me lo comen las moscas".

Además de las bolsas malolientes, que se sienten desde la calle, el matadero tiene los pozos rebalsados. Hasta hace poco, la AFR costeaba el desagote de las fosas, pero ya no pueden pagarlo. Según explicaron, necesitan 10 mil pesos a la semana y eso implica destinar casi toda la recaudación.
A los pozos y las bolsas se sumó un tercer inconveniente para volver a faenar. Como explicó Alegría, "cuando esto termine, vamos a necesitar una fumigación porque si no, nos comen los gusanos".

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído