El clima en Neuquén

icon
16° Temp
72% Hum
La Mañana

El último adiós al kirchnerismo

El PJ neuquino perdió la conducción luego de que Mauricio Macri ganara las elecciones. Para muchos, sin plata no hay poder, a pesar del espíritu militante de unos pocos que saben hacer política aún cuando no hay fondos. La renuncia de Nanci Parrilli a la presidencia del Consejo Provincial es sólo la última luz de una estrella que se apagó hace más de un año. Muchos lo saben y ahora, sin depender de los lazos de un cargo en el Estado, cualquiera se lo dice en la cara. Pero el problema es más profundo: la falta de vocación de poder que tiene el peronismo neuquino. La mayoría de sus dirigentes históricos han terminado como elementos utilizables del MPN, tanto en la Legislatura como con la conformación de partidos satélites en distintas localidades. Prefieren ser primos hermanos o socios antes que disputar el poder real, a costa de perder. En el medio hay de todo. Desde militantes históricos y pibes que le ponen ganas, haciendo un trabajo territorial, hasta gente extrapartidaria, que de golpe se encontró con una cuota de poder sin realmente sentir la doctrina justicialista. Por caso, y como en muchos partidos, se usó como moneda de canje para beneficios personales y no colectivos. Pero para el peronismo neuquino ya es tarde para llorar por la leche derramada. Seguramente superará la crisis y algunos actores intentarán unirse en un nuevo frente con otras fuerzas políticas. Otros no. El drama para muchos fue la irrupción del kirchnerismo, un gobierno que tomó las bases del justicialismo pero que le abrió la puerta a una herramienta electoral, como el Frente para la Victoria. A pesar de las críticas, fueron muchos los que se beneficiaron con ese gobierno, con política y gestión, a pesar de que hoy parecen darle la espalda.

Sin los K en el poder se le hace difícil al PJ neuquino sostener a sus aliados en un partido con mucho personalismo.