El papa Benedicto XVI «le concede (a Lugo) la pérdida del estado clerical con todas las obligaciones, sea como sacerdote, sea como obispo, sea como religioso del Verbo Divino», afirmó Antonini tras reunirse con el gobernante electo, que asumirá al poder el 15 de agosto próximo.
Según informó en su edición digital el diario local La Nación, Antonini leyó después a los periodistas un comunicado de la Nunciatura (embajada del Vaticano) en la que se considera que la aceptación del cargo del presidente de la República por parte de Lugo «no es compatible con las obligaciones del ministerio episcopal del estado clerical».
«Habiendo examinado cuidadosamente todas las circunstancias, su Santidad Benedicto XVI ha concedido para él la pérdida del estado clerical con la consiguiente pérdida de los derechos inherentes al mismo», aseguró el representante diplomático de la Santa Sede.
El documento recuerda que el ex obispo solicitó el 18 de diciembre de 2006 la pérdida del estado clerical «para presentarse a las elecciones a la presidencia de la República del Paraguay».
Agregó luego que el Vaticano trató de «disuadir» a Lugo, en alusión al castigo que le aplicó, y resalta que la «reciente situación que se ha creado» con su victoria electoral «exige volver a considerar» la situación suscitada.
Antonini aclaró que la decisión, que libera a Lugo de los votos religiosos y del celibato, «de por sí tendría una naturaleza perpetua a menos que la autoridad suprema examine caso por caso».
«El Sumo Pontífice exhorta al señor Fernando Lugo Méndez ser fiel a la fe católica, en la que fue bautizado y a llevar una vida coherente con el evangelio», refiere el documento de la Nunciatura.


