El clima en Neuquén

icon
16° Temp
92% Hum
La Mañana dictadura

"En cautiverio, mi mamá sabía que no iba a volver"

Lo afirmó Matilde Altomaro, que declaró sobre el secuestro y desaparición de su madre, Susana Mujica. Sigue el juicio de La Escuelita.

“Espero que esto tenga sus consecuencias, que los responsables terminen pagando los pocos años que les quedan en la cárcel por el terror que han sembrado. Es imperdonable”, dijo Matilde Altomaro Mujica al finalizar su declaración durante el séptimo juicio contra 15 imputados pertenecientes a las fuerzas armadas y de seguridad nacionales y provinciales que actuaron en la región durante la última dictadura militar. Los hechos que juzga el Tribunal Oral Federal 1 de Neuquén involucran a veinte víctimas, de las cuales nueve permanecen desaparecidas.

La mujer, hija de las víctimas Darío Altomaro y Susana Mujica, quien aún se encuentra desaparecida, brindó su testimonio por videoconferencia desde México, donde reside. Contó que su madre, docente de la carrera de Servicio Social en la Universidad Nacional del Comahue y militante de la agrupación política ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo), y su padre, actor y director de teatro, fueron secuestrados el 9 de junio de 1976. “Mi mamá estaba en el médico sacándose los puntos de la cesárea cuando llegaron a la casa donde vivíamos seis personas de la Policía Federal fuertemente armados. La esperaron a mamá y cuando volvió, la secuestraron”, relató. Y agregó: “Yo tenía dos años y mi hermano Martín, apenas diez días de nacido, cuando se llevaron a mis padres. Mi hermano fue un sobreviviente porque nació a los siete meses del embarazo. De haber nacido en término, lo habría hecho en cautiverio”.

Te puede interesar...

Precisó que sus padres fueron trasladados al centro clandestino de detención La Escuelita de Bahía Blanca. “Después de muchos interrogatorios, de estar detenidos y siendo violentados, a mi padre lo liberaron y mi madre continúa desaparecida hasta hoy”, dijo.

Cuando fue liberado, su padre recibió numerosas amenazas y llamadas intimidatorias. “Nos recomendaron salir de Neuquén, y tuvimos que salir escondidos en un auto a Buenos Aires y luego a Rosario”, precisó. En Rosario vivía Cecilia, pareja de Altomaro, quien ya se había separado de su primera mujer. Señaló que en junio de 1981 su padre decidió exiliarse en México junto a ella y su hermano.

La mujer contó que, en los interrogatorios, los secuestradores le preguntaban a su padre por la actividad que realizaba su madre. “Todos los testigos dicen que a ella (Susana Mujica) la interrogaron mucho más duro y terriblemente”, expresó. Y agregó que a su padre “lo golpearon muchísimo con la pistola, le mostraban fotos de él actuando, lo lastimaron mucho física y psicológicamente”.

Según pudo reconstruir a partir del testimonio de personas que compartieron el cautiverio con su madre, añadió: “Ella pedía que a mi padre lo soltaran porque no tenía nada que ver, y les pedía a compañeras y compañeros que estaban detenidos con ella que se hicieran cargo de nosotros y nos contaran de ella porque sabía que no iba a volver”. Aseguró que tiene solo tres fotos con su madre y que su hermano Martín no tiene ninguna.

"A mi abuela Beba le faltaba una hija y gritaba a los cuatro vientos, buscaba hasta por debajo de las piedras, hablaba con quien tuviera que hablar. Ella me enseñó a no claudicar", expresó Matilde Altomaro Mujica.

Subrayó que declarar en el juicio “era algo que estaba pendiente”. “Esto es algo que tendría que haber hecho hace mucho tiempo, estos señores tendrían que haber pagado hace mucho tiempo y siguen escapando a la justicia”, sentenció.

Matilde afirmó que desde el día del secuestro de su madre, su abuela Josefa Lepori de Mujica, a la que llamaban Beba, comenzó a presentar habeas corpus en la Justicia Federal, reclamó en el Ejército, la Policía Federal y acudió a la Iglesia. “El dolor de mi abuela era inconmensurable, vivió para llevar su lucha un paso más, no pasaba un día sin hacer algo al respecto, le faltaba una hija y gritaba a los cuatro vientos, buscaba hasta por debajo de las piedras, hablaba con quien tuviera que hablar. Ella me enseñó a no claudicar”, concluyó.

Pilares en la lucha por justicia

Matilde Altomaro comentó que su abuela Beba Mujica, Inés Ragni y Lolín Rigoni, integrantes de Madres de Plaza de Mayo filial Alto Valle, “son pilares en la lucha por justicia y por la verdad de toda esta basura que tuvieron que vivir; pasaron tantas instancias y en todas les dijeron que no y nunca pararon”.

Lo más leído

Leé más

¿Qué te pareció esta noticia?

48.192771084337% Me interesa
4.8192771084337% Me gusta
3.6144578313253% Me da igual
37.349397590361% Me aburre
6.0240963855422% Me indigna

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario