En toma 7 de Mayo los colgados de la luz se imponen

Volvieron a engancharse luego de que CALF hiciera mejoras a los abonados que sufren bajas de tensión.

Sofía Sandoval
ssandoval@lmneuquen.com.ar


Neuquén.- Con las heladas de la mañana, se enfría la tierra apisonada de los patios que rodean las casillas precarias de la toma 7 de Mayo. Se entumecen las manos de los jóvenes que circulan en moto y se congelan las mejillas tensas de los niños que salen para ir a la escuela. Pero los cables que usan los vecinos para engancharse a la luz se recalientan, con la amenaza latente de un incendio, un golpe de tensión o un corte que los deja sin energía y les quema los caloventores, su única fuente de abrigo.

Ante la sobrecarga de tensión por los vecinos enganchados, la división Disciplina de Mercado de CALF intervino el lunes con acompañamiento policial para desconectar una línea y mejorarles la prestación a los abonados del servicio que viven en la zona y que sufren bajas de tensión por la cantidad de conexiones ilegales que recargaban los cables.

"Una hora después tuvimos que volver porque volvían a engancharse, pero ya pudimos restablecer la prestación a los usuarios de la cooperativa", explicó Carlos Ciapponi, presidente de CALF, quien agregó que ayer recibieron a los vecinos de la toma para explicarles la imposibilidad de la entidad de proveerles un servicio legal.

"Hay mucha gente que quiere pagar porque eso los dignifica, evita que se le quemen los electrodomésticos y le da el servicio de sepelios", reconoció. Sin embargo, afirmó que no es responsabilidad de CALF urbanizar el barrio y hacer las obras necesarias para dotarlos de energía eléctrica que, en muchos casos, es la única fuente de calor para los vecinos que no pueden pagar por la leña o las garrafas.

Según explicó Ciapponi, como las tierras son provinciales, es el Instituto de Vivienda el que debe hacer las acciones necesarias para que ellos puedan conectar el barrio a su red y llevarles energía. Para eso, es necesario urbanizar, hacer estudios de prefactibilidad y garantizar las condiciones de seguridad como para que circule la tensión.

"La gente quiere pagar, se han hecho petitorios pero nunca pasa nada. Los cables están tan bajos que si pasa una camioneta se los lleva puestos, es un peligro".Gabriel

"Con las heladas es peor, se queman los cables y nos quedamos sin los caloventores. Es lo único que tenemos porque la leña sale 400 pesos y dura menos de una semana". Eduardo

"Se me quemaron todos los electrodomésticos y no es la primera vez. Perdí toda la comida que tenía en el freezer y cuando vuelva la luz voy a ver si me sirve la heladera". Daniel

"La energía te puede dar mucho confort, pero también matar, y no están dadas las condiciones básicas para poner medidores", señaló Ciapponi sobre la toma donde se estima que viven entre 1300 y 2000 familias.

Desde CALF insisten en la necesidad de que esos vecinos se sumen a la red legal, no sólo para evitar el riesgo de vida que generan esas conexiones precarias, sino porque perdieron 12 millones de pesos en 2015 y perderán 40 millones este año por esa falta de abonados. "Es energía que se consume pero que no podemos cobrar", aclaró.

50 millones de pesos es el valor para urbanizar y hacer obras.

Es lo que estimaron desde la cooperativa eléctrica CALF que implicaría urbanizar y generar las obras necesarias para llevar energía eléctrica a todos los enganchados de Neuquén.

Tienen intención de pagar

Tras el corte de suministro, muchos vecinos volvieron a tender los cables para poder recuperar la energía eléctrica.

Si bien tienen la intención de pagar y tener un servicio seguro y legal, hasta que las obras lleguen, se las arreglan con conexiones precarias que implican un riesgo.

Según expresaron desde CALF, la experiencia de Rincón del Valle, que tiene un 95 por ciento de cumplimiento, demostró que esos vecinos son los más dispuestos a pagar por la luz.

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